Tardó cuatro minutos en encontrar una primera noticia de interés. En la misma se relataba lo sucedido durante un juicio, que había tenido lugar el día anterior. El acusado era un tipo que había ofrecido su ADN, afirmando que tenía unas características que resultaron falsas. El individuo había estafado con esos inexistentes genes protectores a dos parejas, residentes en diferentes localidades. Había falsificado unos documentos de la Sociedad Española de Management Genético, en los que se afirmaba la presencia de las secuencias beneficiosas.
Un poco más tarde, encontró otro artículo. Se centraba en un grupo radicado en EEUU, del que, estaba seguro, no había oído hablar hasta ese momento. En el texto se revelaba al lector la existencia de tal colectivo, que se podría encuadrar en la categoría de lobby
. Aunque no se especificaba, parecía claro que contaban con el apoyo y la financiación de individuos adinerados y bien relacionados en la clase alta. Pretendían que se promoviera, e incluso se estableciera como obligatorio, que los recién nacidos tuvieran un ADN de calidad, sin graves defectos y con muchas potencialidades. El objetivo era una progresiva mejora del ser humano, con buena forma física, elevado coeficiente intelectual y baja predisposición a enfermedades. Propugnaban el análisis de ADN de todos los habitantes, y que luego se seleccionaran los más destacados, los cuales debían ser de inserción obligatoria. Grupos o sectas, pidiendo la mejora genética de la Humanidad, había infinidad. La mayoría proponía medidas tremendistas, como provocar el aborto de embriones cuyo ADN predispusiera para patologías o un deficiente desarrollo. Incluso algunos pedían públicamente que se esterilizase a los adultos que no tuvieran un ADN de calidad
. Este nuevo lobby era muy cuidadoso en el tono y el contenido de sus reivindicaciones. Se expresaba con maneras muy moderadas, e intentando en todo momento justificar esas propuestas en los beneficios para la sociedad. Lo planteaban como un proyecto a largo plazo. Asimismo, intentaban rebatir, con argumentos aparentemente científicos, a los que decían que limitarse al ADN de calidad
iba traer consecuencias negativas por empobrecimiento de la dotación genética. Alonso decidió estar atento a los movimientos y las acciones llevara a cabo este grupo en el futuro.
Además del contenido de las noticias, Alonso contabilizaba con que frecuencia se repetían los temas, porque eso también era un dato que podía indicar una tendencia. Así, volvió a ver un reportaje sobre ganaderos anti-genes. Ya eran varios, en relativo poco tiempo, los artículos sobre ganaderos o agricultores que ponían en marcha proyectos en que las labores se llevaban a cabo por métodos tradicionales, sin inserción de ADN exógeno. De todas formas, Alonso contabilizaba un número similar de reportajes sobre nuevos locales recién abiertos de comida transgénica. Incluso resultaba más significativo este aumento en dicho tipo de restaurantes, porque estos aún eran establecimientos con menús de alto precio, ya que la investigación para crear nuevas viandas mediante técnicas genéticas todavía suponía un alto coste. Por tanto, que se abriera nuevos restaurantes genéticos, daba a entender que había clientela dispuesta a pagar ese extra por probar los platos elaborados con híbridos en los que aromas y sabores habían sido potenciados y refinados.
La búsqueda de noticias se prolongó unos minutos más, encontrando algunos documentos interesantes.
(...) Este grupo de refugiados recién llegados a nuestro país han denunciado también que los dirigentes ordenaron que se practique el análisis del ADN a todos los residentes en las principales ciudades. Además del coste que supone, en un estado con tremendas carencias básicas, se estaría cometiendo nuevas violaciones de los derechos humanos. Afirman que las autoridades están deteniendo a aquellos que poseen genes ventajosos, encerrándolos. Los refugiados afirman que luego venden ese ADN de calidad a farmacéuticas y empresas genéticas occidentales, que así obtienen productos excelentes por mucho menos dinero del que pagan a los donantes de sus países.
(...) Una aseguradora radicada en Londres ha presentado una novedosa póliza. A las parejas que desean tener descendencia, usando técnicas de reproducción in vitro, esta empresa de seguros les ofrece un seguro de vida y de enfermedad para el futuro hijo, por un precio increíblemente bajo. La condición para poder contratar este seguro tan ventajoso, es que el embrión concebido en el proceso in vitro incorpore el ADN seleccionado por ellos. La firma asegura tener más de 1.000 genes diferentes, obtenidos con autorización de los donantes. El ADN que ofrece este seguro es muy valioso, con protección genética para numerosas enfermedades y patologías. Por eso, ya que, al poseer ese ADN tan excepcional, el futuro hijo tendrá mucha menos predisposición a enfermedades y menos riesgo de padecerlas, el seguro puede ser rentable, a pesar del bajo precio que se cobra.
(...) Durante la conferencia, dos representantes de esta ONG han revelado un hecho espeluznante. Afirman que varios grupos mafiosos están secuestrando niños para usar su ADN. Niños de meses o de pocos años de edad, pertenecientes a familias que viven en la región, y que se sabe que presentan características favorables, como una alta longevidad, o una excelente forma física, son secuestrados por individuos pertenecientes a bandas locales. Luego les extraen el ADN, tras lo cual, en la mayoría de los casos, asesinan a los niños. Esos genes se venden a laboratorios genéticos clandestinos, que luego ofrecen en el mercado negro, donde se pagan cantidades desorbitadas por conseguir genes de calidad sin pasar por los estrictos controles de los gobiernos....
El resto de la mañana lo consumió Alonso en contestar a clientes que se había puesto en contacto con ADN Gestión
para solventar dudas, casi todas relativas al cambio de sede de las dependencias. También hubo varios mensajes, en los que algunos donantes expresaban su temor, tras haberse enterado de los asaltos a gente con ADN valioso. Para esos casos, el día anterior, Alonso ya había redactado un patrón de respuesta, con el objetivo de tranquilizarlos, y ahora lo repetía, adaptándolo a cada caso. Al llegar el mediodía, parecía que la estrategia había dado resultado, y había logrado transmitir calma y seguridad.
A la tarde, Alonso recibió un mensaje de Torres: Hay una novedad ¿Puede venir?
No se aportaba ningún dato más.
Dos horas después, Alonso se sentaba en una silla enfrente de la mesa de de Torres. Sin mediar palabra, éste pulsó un botón de su ordenador, tras lo cual comenzó un vídeo en el que se veía la nave industrial objeto de la investigación.
Entonces Alonso contempló la irrupción en los alrededores de la nave de un grupo formado por miembros fuertemente armados. Sin la menor vacilación, entraron violentamente en la nave. Torres hizo avanzar el vídeo más rápido, durante un rato en el que no se vio nada. Luego reanudó la reproducción a velocidad normal, descubriéndose que los atacantes se llevaban esposadas a varias personas.
No tardó ni un minuto Alonso en concluir, asombrado, a dónde pertenecían los miembros del grupo que había asaltado la nave.
—¿La... la Guardia Civil?
Torres volvió a mover la cabeza, pero esta vez en sentido afirmativo.
—Ya estamos como siempre —añadió irritado—, aquí todo el mundo va a lo suyo y nadie informa de nada.