por Alfonso de Terán Riva
mc241.jpg

Volvemos con la que puede convertirse en la nueva película estrella de este blog: COLLISION EARTH. En esta ocasión vamos a centrarnos en el fenómeno que expulsa a Mercurio de su órbita. Según los personajes, nuestro Sol se ha convertido temporalmente en una magnetoestrella, por causas que no se explican. Como resultado, Mercurio es magnetizado y su trayectoria alterada.

¿Qué es una magnetoestrella? Pues una magnetoestrella o magnetar es una estrella de neutrones con un campo magnético muy intenso. Olvidémonos un momento del campo magnético y centrémonos en lo más básico: un magnetar es una estrella de neutrones. ¿Y qué es una estrella de neutrones? Como ya he explicado en más de una ocasión, una estrella de neutrones es básicamente un cuerpo formado por neutrones apelotonados, sin espacio entre ellos. Se forman cuando una estrella de entre 9 y 30 masas solares agota su combustible y explota en una supernova. El resto que queda en el centro, se comprime por su propia gravedad. El espacio interatómico se reduce, hasta que los propios átomos se colapsan. Los electrones «caen» al núcleo y se combinan con los protones, formando neutrones, y sin dejar apenas espacio entre ellos.

Con esta pequeña explicación podemos observar que con una única afirmación, la película comete varios errores a la vez. Primero, nuestro Sol nunca puede convertirse en una magnetoestrella, ya que nunca puede convertirse en un una estrella de neutrones. Es demasiado ligero para ello. Segundo, antes de convertirse en magnetoestrella tendría que pasar por el estado de supernova, con lo que directamente se acabaría la peli (la Tierra sería aniquilada).

Tercero, si nuestro Sol se convirtiera en una estrella de neutrones, su tamaño se reduciría mucho. Pero mucho, mucho. Para hacernos una idea, una estrella de neutrones de entre 1,3 y 2,5 masas solares (un poco más pesada que nuestro Sol), tendría un diámetro de unos 20 km. Es decir, si nuestro Sol se convirtiera en una estrella de neutrones, sería algo mayor que la Villa de Madrid. En la peli, sin embargo, no cambia de tamaño en ningún momento.

Cuarto, como podéis imaginar, una estrella de neutrones no emite la misma radiación que nuestro Sol, esto es, no emite la misma luz visible, radiación infrarroja y ultravioleta. Esto haría que nuestro ecosistema no pudiera sobrevivir, bien por la disminución drástica de temperatura, bien por la progresiva muerte de las plantas al no poder realizar la fotosíntesis, bien por cualquier otra consecuencia de cambiar nuestro Sol por una estrella de neutrones. Y si no, con un poco de mala suerte, podría emitir suficientes rayos X en nuestra dirección para matar todo ser viviente.

Quinto, en la peli, el Sol sólo se transforma en una magnetoestrella de forma temporal. Luego, vuelve a ser normal. Sin embargo, una estrella de neutrones no puede volver a transformarse en una estrella «normal» por razones obvias. Una estrella de neutrones es como es, porque ya no tiene suficiente energía como para contrarrestar su propa gravedad, de forma que colapsa sobre sí misma. Es un punto sin retorno. Sería como si esperáramos que un edificio que se ha derrumbado, se reconstruyera de forma espontánea.

En fin, tiene pinta de que los guionistas escucharon en algún sitio que existen las magnetoestrellas, sin saber muy bien qué eran.

Nota: Para los interesados en aprender más sobre estos objetos, podéis leer la traducción de un extenso artículo sobre el tema, de Robert C. Duncan, astrofísico de la Universidad de Texas.

© Alfonso de Terán Riva, (578 palabras) Créditos
Publicado originalmente en MalaCiencia el
CC by-nc 2.5