por Alfonso de Terán Riva
Superman IV: el súmmum
Superman IV: el súmmum

Este fin de semana pusieron en la tele la película SUPERMAN IV, la última de la saga protagonizada por Christopher Reeve (el pobre merecía una mejor despedida, y no unos efectos especiales de serie B, en los que el croma canta de forma escandalosa). Al verla recordé una escena, que ya en mi tierna adolescencia me chirrió.

Resulta que el malo de turno (un ser artificial creado por Lex Luthor a partir del ADN de Superman, un misil nuclear y el Sol, o algo así) se encapricha con una de las protas (no, Lois no) y la secuestra. El tío se la lleva volando. Como el villano necesita de la luz solar, Superman mueve la Luna y crea un eclipse. El malo se debilita y queda inconsciente, y la chica se agarra como puede para no caerse, hasta que llega Superman y la coge en brazos. El problema es que toda esa secuencia transcurre en el espacio, y a bastante distancia de la Tierra

No se nos dice la distancia exacta a la que están, pero en un momento dado la chica mira hacia abajo, y ve la Tierra a lo lejos, muy pequeña. Así que como mínimo, están a una distancia de varias veces el diámetro terrestre. A esa distancia ya no hay atmósfera, lo cual no supone un problema para Superman ni para su enemigo (tiene más o menos los mismos poderes). Pero ¿y la chica? Sin oxígeno para respirar y sin presión externa, sencillamente no podría sobrevivir. No digamos ya mantenerse consciente como si nada.

Relacionado con lo anterior, vemos otro curioso detalle, que ya comenté en una ocasión: Las capas de Superman y el villano ondean al viento, al igual que el pelo de la chica. Ni siquiera la superlaca del villano puede impedir que su permanente también se mueva con el aire.

Vamos a seguir un poquito más. Superman empuja la Luna para provocar un eclipse. Bueno, podríamos mencionar aquí el eterno dilema de la superfuerza. Al aplicar una fuerza tan inmensamente grande (la necesaria para desplazar la Luna) sobre una superficie tan pequeña (las manos de Superman) la presión sería tan grande que nuestro héroe se hundiría en la roca (recordad: presión es igual a fuerza dividido entre superficie). Como muy bien explica el Profesor Épsilon, sería como empujar una enorme sandía con un alfiler muy afilado. Bueno, tal vez podamos recurrir a explicación alternativa de la superfuerza de algunos superhéroes (incluido nuestro kriptoniano), que ya comenté por aquí, y que se basa en afirmar que el personaje en cuestión tiene una especie de «telekinesis táctil».

Pero tenemos otro problema: las Leyes de Newton. Superman ejerce fuerza sobre la Luna para ponerla rápidamente delante del Sol, pero ¿cómo la detiene? Como recordaréis del colegio, la Primera Ley de Newton nos dice que un objeto en movimiento sobre el que no actúa ninguna fuerza, permanece en movimiento. De hecho, desde la formación del Sistema Solar, los planetas han dado vueltas alrededor del Sol sin que nadie los empuje. Así que una vez colocada en posición, Superman debería haber frenado la Luna, hasta adquirir una velocidad adecuada para mantenerse en órbita. Y no le vemos hacer eso. ¡Oh, bueno! Podríamos recurrir a la telekinesis táctil otra vez. Lástima que nunca hayamos visto a Superman hacer algo así. Siempre que ha necesitado detener algo, lo hace empujando desde delante.

Y ese no es el único problema de usar la Luna como parasol gigante. La atracción gravitatoria entre la Luna y la Tierra es la causa de las mareas. El mover la Luna de sitio de esta manera, debería haber provocado cambios drásticos en ellas. Y no puedo dejar de preguntarme ¿luego reestableció la órbita lunar original, o la dejó ahí de cualquier manera?

Y llegamos al final de una escena como pocas. Cuando el villano pierde su fuerza al dejar de recibir la luz del Sol, se desmaya. Y entonces, la chica parece que se cae, y se tiene que sujetar como puede al villano, que permanece flotando inconsciente en el espacio. No, no voy a decir que no debería caer porque en el espacio no hay gravedad. Si que la hay, aunque menor cuanto más lejos estamos. De hecho, es la gravedad la que mantiene la Luna girando en torno a la Tierra, y a ésta girando en torno al Sol. El problema es que si el villano queda inconsciente, ambos estarían en la misma situación de caída libre. Dependiendo de la velocidad que llevaran, podrían seguir alejándose de la Tierra, o comenzar a acercarse a ella. Pero tanto la chica como el villano lo harían con la misma aceleración y velocidad. No tiene sentido que la chica necesite agarrarse para no caer, como si fuera atraída hacia la Tierra por una fuerza mucho mayor.

En fin, no está mal para una secuencia tan corta.

© Alfonso de Terán Riva, (809 palabras) Créditos
Publicado originalmente en MalaCiencia el
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