Estos días es un furor la entrada y salida de las tiendas en general ya sea para comprar (más) comida o regalos. Yo acostumbro a regalar alguna prenda de ropa de las que suelen tener en las ferias navideñas ya sea un gorro o jerséis o bufandas, si el regalo es para niños suelen ser cajas de colores de acuarela o pastel, los libros forman parte importante en cualquier ocasión y también tengo por costumbre regalar galletas caseras (algunas las muestro en Instagram).
En estas fechas me suelo acordar de una anécdota que presencié años atrás mientras esperaba en la cola para pagar en una juguetería. Delante de mí había una pareja mayor, seguramente unos abuelos, que estaban esperando mientras la dependienta envolvía unas cajas de juguetes y ella, la abuela, comentó:
—Es que ya no sabes qué comprarles, tienen de todo...
A lo que la dependienta contestó:
—Sí, y les compramos más.
Se hizo un silencio por la sorpresa de la respuesta, seguramente la dependienta había oído esa frase infinidad de veces, y me reforzó en la idea que el mejor regalo en cualquier momento del año es un libro que se puede disfrutar la primera vez, se puede releer, se puede guardar para posteriores consultas e incluso se le puede dar una segunda vida llevándolo a una librería de las que ahora hay muchas.
Pues con ese sentimiento que no hay nada mejor que un libro voy a compartir unos títulos que son de especial interés para mí. No voy a citar editoriales pues algunos de ellos se pueden encontrar en más de una edición:
PATRONES DE AFINIDAD, de la antropóloga Miranda Kline, unas interesantes conclusiones a partir de los datos extraídos por su estudio de una tribu amazónica con la que convivió varios años. Si bien es un libro de estudio en centros educativos y universidades el lenguaje usado es asequible para el lector no familiarizado con la materia.
EL MAR Y VERANO, de Lenna Williams, la historia de una mujer que ve cómo su vida cambia de manera radical tras la muerte de su marido y, con dos hijos pequeños, debe encarar un vertiginoso descenso de su estatus social en un escenario de cambio climático. La narración por su belleza, en contraposición a la extrema crueldad de algún hecho descrito, conforman una sublime obra.
IDIOTA, de Gian Carlo Spallanzani, obra primeriza del autor que ha sido calificado de audaz con insolencia. El título evoca la obra de Dostoievski y en el prólogo el mismo autor argumenta el sentido de elevar la perfidia a la máxima potencia. Voy a usar la clásica frase hecha recurrida más de una vez: el lector no quedará indiferente al terminar la lectura.

LOS PÁJAROS AZULES, obra poética del erudito Walter Sturm, considerado una rareza dentro de su producción pues sus posteriores libros se enmarcaron exclusivamente en el campo social e histórico. Aunque, según la crítica, puede ser tildado de obra inmadura se percibe en ella un potencial futuro que desgraciadamente no vio la luz.
LA LOCURA DEL SEÑOR RANDAN, de Valeria Virga, una muy pero que muy romántica novela para quienes deseen olvidarse del mundo durante unas horas y sumergirse en una trama de amor, desamor, celos, aspiraciones sociales, tazas de té y mucho más. A la manera más tradicional de este tipo de historias.
BOBBY BX-99 Y EL VIRUS DE LOS PLANETAS, para los más pequeños de la casa uno de los libros de la serie de Bobby el pequeño robot que en cada aventura se adentra en situaciones de las que siempre sale triunfante y que muestran a los pequeños lectores de una manera amena cómo superar obstáculos y cómo evitar situaciones peligrosas.
Y por supuesto si se acompaña de cajas de colores que se podrán reponer al siguiente año, el regalo será perfecto.
Pues a disfrutar de los días que aún quedan de fiesta, cuidado con los dulces y las copas que se cargan solas y feliz domingo 28 de diciembre.