Aquí hago un breve recorrido por unos libros que empecé y no terminé de los cuales hay en redes opiniones de todo tipo, como ocurre con todo.
También es una llamada a quien esté leyendo esto, si te interesa alguno y lo lees o lo has leído ya, tal vez me puedas decir por qué, al contrario que yo, lo has terminado. También los cito porque alguno de ellos no es tan conocido y así los comento un poco por encima, aunque a mí no me hayan gustado.
Empezamos:
ALCANTARILLADO, GAS Y ELECTRICIDAD, de Matt Ruff.
Un millonario y su sueño, construir el edificio más alto del mundo. Se sitúa en un futuro donde la tecnología ha fabricado androides servidores para las tareas que nadie quiere hacer, pero entonces ¿por qué se envían humanos a las cloacas por donde circula un tiburón blanco gigante? Con un tipo de humor negro se lee con facilidad, pero a mí me pareció demasiado disperso para terminarlo pues cada historia de cada personaje lleva a un nuevo camino y al final hay demasiadas rutas a seguir.
AUTORIDAD, de Jeff VanderMeer.
Era una trilogía y ahora son cuatro libros, el primero está reseñado aquí en Sitio ciencia-ficción y estoy de acuerdo con lo que se expresa en la reseña y también de acuerdo con el comentario sobre el resto de los libros, un truño, dice la comentarista. El primero, ANIQUILACIÓN, me gustó. Es una historia con principio y final con unos personajes —para mí— interesantes y unas situaciones enigmáticas y sí, con un final abierto, pero dentro de todo algunas incógnitas se resuelven. Este segundo libro de la serie en cambio me pareció el tan usado recurso de abrir muchas preguntas, retrasar la acción —si es que la hay— de manera premeditada con el único propósito de añadir páginas, lamentablemente sin contenido.
Como sabemos hay unos fans incondicionales de la serie que están de lo más contentos por tener, tantos años después, un cuarto libro. Tal vez en otro momento lo vuelva a intentar.
LA VIDA DE LAS MARIONETAS, de T. J. Klune.
Bueno, es una historia de unos robots que, abandonados o bien fugitivos, viven en el bosque. Me ocurre a veces que una historia clasificada como ciencia-ficción no me acaba de parecer tal y se acerca más a la fantasía. Nada que objetar, pero mi interés no es ese.
COMO LA VIDA MISMA, de Gwyneth Jones.
El libro relata la vida de unos personajes y este relato se interrumpe de manera intermitente por unas páginas en la que el lector encuentra algo muy distinto. Estas pocas páginas parecen interesantes, todo lo contrario de la historia principal que es a mi parecer de lo más trivial. Ganó el Premio Philip K. Dick, yo no lo entiendo, pero es así, la autora tiene además otros importantes premios por su obra. Si a alguien le ha gustado me gustaría saber su opinión.
AÑOS DE PROSPERIDAD, de Chan Koonchung.
Bueno, hay que reconocer que la portada es atractiva y que sin duda en medio del maremágnum de libros en un escaparate este destacará, pero lo empecé y lo dejé, la historia no me enganchó
. El relato se desarrolla en China donde un escritor descubre que algo extraño ha ocurrido.
Creo que este es el que tiene más posibilidades de que lo vuelva a intentar.
LUZ AZUL, de Walter Mosley.
Walter Mosley (EE. UU., 1952) es principalmente conocido por sus series de thrillers con un detective negro como protagonista y en LUZ AZUL se lanzó a la ciencia-ficción con una historia en la que de nuevo se usa el género para hablar de problemáticas sociales, en este caso la segregación. Los personajes, el estilo... No entré en la narración.
LA NAVE DE UN MILLÓN DE AÑOS, de Paul Anderson.

Cuando un relato no te engancha, pues no te engancha. Lo había probado dos veces antes de ser uno de los libros del club de lectura en el que estaba inscrita, a alguien le fascinó como si fuera un cuento casi infantil y a alguien como a mí le pareció una historia que no avanzaba. ¿Falta de paciencia? Bueno, lo intenté más de una vez...
1985, de Anthony Burgess.
Una distopía en la que el protagonista sobrevive al día a día con una hija discapacitada y sin ningún apoyo. El tono desagradable de algunas situaciones me hizo dejarlo algo que no me ocurrió con LA NARANJA MECÁNICA. Si la fecha es un guiño a 1984 por lo menos en la obra de Orwell la prosa y la profundidad del personaje de Winston Smith me cautivó. Aquí no me ocurrió lo mismo.
PLANETA AZUL, de Jeanette Winterson.

El libro se divide en cuatro partes muy diferenciadas con un cambio total de personajes y situación espaciotemporal. Pero ya la primera parte, una misión espacial que no se desarrolla según lo previsto, no me pareció ni original ni de interés y la segunda que se remonta al siglo XVIII todavía menos. Ahí lo dejé.
LA VIDA ANTES DE MARZO, de Manuel Gutiérrez Aragón.
No lo hubiera dejado de no ser que esperaba más ciencia-ficción, es decir, es una buena historia con personajes que dialogan en un tren de dos mil vagones que nunca se detiene, pero al no buscar novela realista o costumbrista lo dejé.
LAS PRIMERAS QUINCE VIDAS DE HARRY AUGUST Y LA SÚBITA APARICIÓN DE HOPE, de Claire North.
Claire North escribe ciencia-ficción y fantasía, en LAS PRIMERAS QUINCE VIDAS... me pareció que se iba más al segundo que al primero de los géneros con una historia de una persona que vive de manera cíclica. Al nacer una y otra vez las épocas son distintas, pero no son viajes en el tiempo según lo entiendo yo y el escenario y los acontecimientos no los encontré interesantes. En la misma línea de historia me encantó, por poner un ejemplo, MR. NOBODY y ese misterio que envuelve a alguien que narra su vida de tres maneras distintas, ciencia-ficción cien por cien.
En cuanto a LA SÚBITA APARICIÓN... encontré una prosa que pretende dar golpes de efecto, pero no lo consigue.
Y estas son hasta el momento lecturas abandonadas.
Hay libros que no se empiezan a leer en el momento adecuado, la mayoría se merecen otra oportunidad. Lo que ocurre es que cada año se editan otros y si a eso sumamos los clásicos que —para mi vergüenza— tengo aun por leer resulta que los aparco a la espera de la remota posibilidad de volver a ellos.
Opiniones de todo tipo se expresan por redes, la importancia que de manera subjetiva le podemos dar a una obra es diametralmente distinta de la que le da otro lector, pero así es todo, un mosaico de sentimientos e ideas generados por estos pequeños enormes objetos. Cualquier aportación a lo expresado aquí será bienvenida.
Felices lecturas.