Especial Vigesimoctavo Aniversario, 3
Hazlo bien, que no el bien
por Luis del Barrio

Una característica importante de los malos es que deben ser personajes sólidos, con personalidad e inteligencia. Naturalmente deben tener muy pocos escrúpulos, ser más o menos, preferiblemente más, psicópatas, a ser posible sádicos y tener un sentido del humor retorcido. Pero son las primeras características las que les proporcionarán el éxito asegurado.

Un buen malo ha de ser necesariamente un buen personaje. Como se enfrenta al bueno, o más bien los buenos, estos deben tener un antagonista rocoso para poder lucirse, de lo contrario su éxito no es tan brillante, no hay honor ni dignidad en quitarse de en medio a un mindundi que da más pena que miedo. Piensen en Gollum, ¿qué clase de malo es ese? Sauron es un malo de verdad, perverso, amoral, y sin escrúpulos tiene el mismo objetivo que Gollum, la diferencia es que mientras Gollum se autoinmola tras pasar una serie de penalidades que sufre en carne propia, Sauron es vencido simultáneamente al no poder alcanzar su objetivo, pese a la ingente cantidad de recursos materiales y mágicos que ha invertido en ello.

Otro malo con una buena historia detrás es el coronel Quaritch de AVATAR. En un principio es un empleado bastante prepotente de Resources Development Administration, encargado de la seguridad de las operaciones en Pandora. A lo largo de la película se le va mostrando como un personaje desagradable, pero de fuerte personalidad, que termina por chocar con Sully cuando este acaba simpatizando con los Na´vi, lo que finalmente causa su muerte. Resucitado en la segunda parte en forma de avatar, Quaritch toma un relieve mayor cuando parte de su vida personal se mezcla con su misión, generándose una serie de conflictos familiares que le hacen un personaje con más profundidad. Pero eso no quita que siga siendo una mala persona, y Sully y los suyos deban acabar, de nuevo, con las operaciones de la Resources Development Administration esta vez en el Mar del Este de Pandora.

Un malo precursor de otros muchos es HAL 9000. Lo interesante de él es que su frialdad lo hace durante toda la película (2001, UNA ODISEA ESPACIAL) una presencia inquietante y sistemática, que no atiende a más consideraciones que el Plan que tiene programado. Porque HAL tiene un Plan, el que se le ha programado en origen, y cualquier cosa que se interponga en él debe ser apartada. por cualquier medio. Es curioso como una máquina que razona de una forma tan cuadriculada es, por otro lado, capaz de pergeñar ideas sobre la marcha para quitar de en medio a Poole y Bowman. Es un detalle en el que quizá no cayó Kubrik, y sobre todo Clarke, esto es, la posibilidad de que la misión de la Discovery debiera ser alterada por cuestiones ajenas. Sin embargo, finalmente HAL es en cierto modo redimido cuando Bowman lo devuelve a un estado primario, esa infantilización causa cierta simpatía en el espectador, que al cabo, entiende que HAL solo es una máquina cuyo funcionamiento es responsabilidad de sus creadores y programadores.

También es interesante la figura de Khan Noonien Singh, uno de los malos más celebrados de la franquicia de Star Trek que apareció en el episodio SEMILLA ESPACIAL de la serie original, fue el protagonista absoluto de la película LA IRA DE KHAN, en ambas interpretado por Ricardo Montalbán, y reimaginado en EN LA OSCURIDAD. Khan es un superhumano, creado por ingeniería genética, que gracias a sus capacidades aumentadas consiguió conquistar y dominar gran parte de la vieja Tierra, pero finalmente fue derrotado y obligado a huir.

En sus posteriores interacciones con la Federación Khan se muestra como un personaje encantador a la par que despiadado, sus orígenes y destino le han convertido en un ser resentido que busca la venganza y restituir su antiguo poder. El hecho de que sea más inteligente y más fuerte que cualquier humano, características que comparte su séquito, además de tener un enorme encanto personal, algo que se perdió al elegir a Benedict Cumberbatch para darle vida en EN LA OSCURIDAD, hace de Khan un malo muy querido por los trekkies, en cierto modo no es culpable de su destino, al fin y al cabo, los científicos lo hicieron así, pero a la vez sus superpoderes hacen que las victorias sucesivas de Kirk sobre él tengan un gran valor añadido.

Al hablar de Khan he caído en otro aspecto clave para que los malos tengan ese magnetismo tan necesario: su intérprete. En el plano literario es evidente que es responsabilidad del escritor darle vida y crear un entorno adecuado, pero en el cinematográfico guionistas, director y, sobre todo, actor, deben aunar esfuerzos para conseguir un malo temible. Benedict Cumberbatch es un actor más que convincente, que compone un Khan igualmente competente, además de sibilino y perverso, pero frío, distante en comparación con la pasión con la que Ricardo Montalbán le daba vida originalmente. Otro actor que causo una gran decepción fue Adam Driver dando vida a un Kylo Ren que debería haber sido émulo y continuador del amenazador Darth Vader. Driver nunca consiguió componer un personaje no ya creíble, sino simplemente siniestro. Su ya de por si aspecto blandito no acompañaba, pero es que además guionistas y directores no fueron capaces de proporcionarle un transfondo consistente, y finalmente se le recuerda más como un adolescente enfadado con el mundo que como digno sucesor de su abuelo. Por el contrario, tenemos intérpretes que siempre dan a sus personajes un punto inquietante, ejemplo perfecto es Gary Oldman, aunque roza la sobreactuación, su doctor Smith en el PERDIDOS EN EL ESPACIO de Stephen Hopkins y su Zorg de EL QUINTO ELEMENTO son para enmarcar.

En resumen, para que un malo sea bueno, ha de hacerlo bien, que no el bien.

© Luis del Barrio
(957 palabras) Créditos
Luis del Barrio es colaborador habitual del Sitio