El espaciotiempo es determinista
por Antonio Santos

La única forma de tolerar REGRESO AL FUTURO III, esa accesoria parte de los Regresos es asumiendo que el Universo se guía por sólidas reglas deterministas inamovibles pese a la impresión de que podemos trastearlas cuando conducimos un DeLorean tuneado como máquina del tiempo y hacer que ciertos sucesos que no iban a ocurrir transcurran finalmente.

Toda esa insistencia de Doc Brown porque Marty Mcfly no meta la pata al tocar la guitarra de tal modo que anime a encontrar a Chuck Berry el supersonido que andaba buscando, lo de Twin Pines que se vuelve One Pine, la matraca del almanaque deportivo... es farragoso palabreo que pergeñan para que haya una película que rodar, dinero que ganar, crear un mito cinematográfico, oportunidad para cebarme con la cinta en esta reseña... como en el Principio quedó establecido invariablemente.

REGRESO AL FUTURO III es entero apéndice prescindible que, consideraciones filosóficas aparte, tiene débiles razones de ser. Mientras se mantuvieron en Década 50, la cosa tenía su aquél, motivación; empieza a racanear la imaginativa calidad durante la segunda parte, aunque de una forma digna se las apaña para mantener el tipo. Embromarnos. Sin embargo, esta tercera... ¿qué fin rinde?

Sí, ya; Marty regresa a 1955 y deben sacarlo de allí y todo eso. Es el ánima de la saga. Mas, examinada con crudeza: ¿vale para algo más que para idearse varios chistes a costa de Clint Eastwood y POR UN PUÑADO DE DÓLARES? Porque hay detalle capital y sucinto a la trama en que sus responsables parece no repararon. Eso es: las paradojas.

Siempre paradojas. Evitar crearlas, aunque se produzcan incesantes durante la saga. Un ejemplo mínimo-nimio, aunque llamativo: durante la segunda parte, Marty, para espiar a Biff, adquiere una molona chupa de cuero y un sombrero estilo Blues Brothers, ¿verdad? Vale. ¿Y si esa chaqueta la comprara otro sujeto? No tenerla, aunque se supone debería poseerla pues nunca Marty la adquirió, ¿no generará cierta cadena de acontecimientos que incrementan la distopía? Llegado el caso, ¡pudiera ser causa por la cual JFK jamás llegara a ser Presidente de los Estados Unidos!

Ahora, insignificancia de esa escala, con el hipotético colosal resultado sugerido... trasladémoslo un siglo atrás. ¡La paradoja puede ser tan monstruosa que hasta la misma integridad de Marty y Doc pudiera verse amenazada! Ya; ¿cómo entonces fabricarían el DeLorean y todo eso, si jamás nació Doc, pero está ahí? Un argumento que resuelven con lo de las líneas temporales paralelas... que no me convence.

Paradojas que empiezan a producirse un siglo antes. Línea Original del Tiempo, los polvorientos orígenes de Hill Valley: ¿hubo entonces un herrero llamado Brown? No. Sin embargo, ahí está nuestro extravagante inventor colocando herraduras que pondría algún otro, iniciando una cadena de paradojas similares a la que he propuesto con la chaqueta de cuero. Mas ¿preocupan a Doc las paradojas? No. Aburren ya al respetable y sus autores, que se concentran en desarrollar esta comedieta tonta en el Oeste.

La conclusión única/inevitable que debe extraer Doc es que el Tiempo es inalterable línea impresa desde el Big Bang, y que los acontecimientos que cuenta REGRESO AL FUTURO para nuestro deleite forman parte del rígido esquema cósmico, y las paradojas son inocuas. Hipótesis sin auténtica sustancia para abrumar a los físicos sin necesidad, porque todo sucederá según lo dispuso Dios así (supongamos) un instante antes del Gran Principio.

© Antonio Santos
(561 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Una historia de la frontera el 25 de marzo de 2023