Especial Vigesimoséptimo Aniversario, 2
Play Ball! Sangre, ¡Mas sangre!
por Antonio Santos

Estos clásicos los considero importantes hitos del género para soltar algunos cuantos verbos sobre el tema propuesto este año: el Juego en la ciencia-ficción, desdeñando sus actualizaciones, pues pienso poco reportan, acaso melifluos romances adolescentes.

Hablarme del Juego en la ciencia-ficción es evocar al instante ROLLERBALL, la buena, la de Norman Jewison, estilizada parábola de un ordenado/estéril futuro cercano no obstante hambriento de primitiva visceralidad, resultado de una guerra que está larvándose en nuestra actualidad. Sugieren la trascendencia de la meritocracia en esta Sociedad Corporativa, aunque no podemos descartar en absoluto que los enchufes y cambalaches interfieran en las carreras de los emprendedores. Destituirte es por el Bien Corporativo, así que te jodes, como Jonathan E, y dimites, te retiras, te tiras de lo alto del Empire State. Escoge. Pero deja sitio al (recomendado) nuevo. Déjale tu sitio.

El Juego, y su hermana, la Competición, son rasgos inherentes del carácter humano y que oscilan desde el pares o nones, los juegos gladiatores y pueden terminar en la ruleta rusa. Sugiere es más estimulante el Juego cuanto más violento o contiene promesa de sangre. Inyecta en nuestras venas alguna cosa, entre la adrenalina y un sedante, que empuja a ver cómo termina la cosa, y si además le añadimos ca$h, wunderbar!

Por tanto, siendo parte de nuestra anímica constitución emocional, es natural el Juego se incluya en la ciencia-ficción. He referido el que considero más icónico. Pues ¿ROLLERBALL no tuvo su reflejo en el cine italiano que imitaba CONAN o MAD MAX? ¿Qué me cuentan de LA SANGRE DE LOS HÉROES? DEATHSPORT aparte, hasta el Juego ha supuesto parte de la trama (la carrera de vainas de LA AMENAZA FANTASMA).

[Eludo citar el remake de ROLLERBALL por ser absurdo que sólo pretendía incluir tonterías y sangre, ¡MÁS SANGRE! sin más, careciendo de mensaje o moraleja, como contuviera la original. Un cierto nivel intelectual se agradece

Otro excelente ejemplo es LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000, generosa Serie B donde suplantaban la ausencia de presupuesto con una sarcástica mala leche política donde mezclan las autarquías autoritarias con el neofeudalismo (otro tema recurrente del género) y el afán del exaltado revolucionario, que no parece tener claro en realidad lo que pretende, más allá de.

(la Cúpula del Trueno).

un puñado de eslóganes y referencias a Padres Fundadores que al espectador nada dicen. ¡Ansía ver a Frankenstein, lanzado por las carreteras a doscientos por hora, atropellar a cuanta más gente, mejor! (Casi impagable la secuencia-gag del hospital; como da a pensar el sacrificio de la novia de Frankenstein para que, al atropellarla éste, puntúe, reflexión sobre a qué extremo el fanatismo por un equipo, o un jugador, puede anular el buen juicio del público.).

[Otra cinta cuya posterior re-visión cuanto contenía era sangre, ¡MÁS SANGRE! estando por entero desnuda de los soberbios matices de crítica y cavilación presentes en su más económico original. Dinero no garantiza el éxito, puede ser su moraleja

La literatura deja las soberbias e inquietantes EL FUGITIVO y LA LARGA MARCHA, por citar a voleo. Stephen King no añade ningún terror, pese a ser su presunta especialidad, al género de la ciencia-ficción mediante estas dos metáforas de cómo el endurecimiento de las arterias morales de la población autoriza/normaliza el asesinato como aceptable consecuencia de una espiral de programas-concurso donde la sabiduría o la habilidad dejaron de ser méritos.

En verdad realiza una predicción, más que conjetura, sobre cómo evolucionará el ocio de consumo de masas, ¿retrotrayéndose a tiempos romanos? Concentra la idea de que el embrutecido telespectador sólo quiere sangre, ¡MÁS SANGRE! palpitante y a raudales, a ser posible vertida en vivo-y-directo. Un paradigma está en los videojuegos más populares: masacres, uso de armamentos destructivos, sadismo, esparcimientos que vulgarizan la violencia, haciéndola no un recurso expeditivo para ciertas situaciones, sino EL medio para solventar todo problema. Llegará a ser natural, por tanto, que la tortura, la mutilación, la muerte, inunden Teleprograma y más ahora, con siete mil plataformas que deben ofrecer en pantalla una parrilla sugestiva, o quiebran.

[Horrible la pobrísima versión-cine de EL FUGUTIVO, por mucho ARNOLD S que la protagonizara. Nuff said

Estas obras auguran el desmoronamiento de la decencia y la moral del populux; cómo el vulgo censura hipócrita los juegos gladiatores mas busca ansioso su versión actual. Inquietantes parábolas cuyos visos de implantarse en pocas décadas atisbamos. El ocio planetario está lanzado a una interminable imrama de emociones por cable, WIFI, como sea, y si esta emoción presente no tiene la suficiente cantidad de estímulo o sangre, ¡MÁS SANGRE! la reemplaza otra procaz cosa inmoral más salvaje.

Sin hallar el término medio, hemos oscilado de los predicamentos de mojigata moralina de Década Cincuenta al desenfreno de la violación grupal, la violencia por la violencia, el culto a la fuerza, no la sabiduría. Veo que aun LA FUGA DE LOGAN tiene una (fuerte) vertiente de apueste su vida, o sea, Juegue: el fugitivo se apuesta en la persecución contra Los Vigilantes, cuyo premio es sobrevivir, mereciendo la muerte el fracaso.

[No pienso citar LOS JUGADORES DE NO-A porque ahí el único Juego está en el título, y sabéis qué animadversión le tengo al libro (tanto, o más abominable, que ESTACIÓN DE TRÁNSITO —o el horroroso MUNDOS —)

Las viñetas también incluyen el Juego en la ciencia-ficción; señalo esa etapa de ALITA, ÁNGEL DE COMBATE, donde recrean ROLLERBALL (la buena).

[La incluyen en su detestable versión-cine. Y así he comentado bastante al respecto

Incluso hay Juego en el exotismo de KILLRAVEN, el rebelde gladiador de los marcianos, que consiguieron conquistar la Tierra en 2001, tras fracasar cuando H. G. Wells, aventurera extravagancia (¿de veras los marcianos se recreaban durante su ocio emulando Roma; a ese nivel llega la disipación moral alienígena, la que suponen moralmente superior— trekkie?) que el escritor Don McGregor convierte en un ampuloso/plúmbeo ecopanfleto izquierdoso antibélico-contra medios de masas hippie.

Este resumen me permite destacar que el Juego en la ciencia-ficción en esencia se ha empleado como parábola, metáfora, para confirmar que sólo somos atávicos monos urbanizados. Nuestra evolución es un espejismo. Que, cuanto mayor es la promesa de progreso, pureza, más carnicera es el ansia animal íntima.

© Antonio Santos
(1.043 palabras) Créditos
Antonio Santos es escritor e ilustrador y mantiene el blog Una historia de la frontera.