¿Remake o remate?
por Enric Quílez Castro

Acabo de ver el remake de ULTIMÁTUM A LA TIERRA y la verdad es que me ha decepcionado bastante. Y eso que fui a verlo sin grandes pretensiones y sin esperarme nada del otro mundo. Pero es que aún así, no me ha acabado de convencer.

Supongo que tengo muy reciente el visionado de la película original, que no pude disfrutar completa hasta hace unas semanas, por lo que la tenía fresca. El remake nos cuenta una historia parecida (que no igual), pero sin la ingenuidad de la película original.

Particularmente, creo que ha acabado siendo una simple película de efectos especiales, con personajes muy superficiales, nula empatía y demasiados autohomenajes cinematográficos.

Así, hay un par de escenas (el nacimiento del alien o su conexión a las redes informáticas) que parecen sacadas de THE MATRIX que, estando interpretada por le mismo actor, se tornan excesivamente repetitivas.

Por otro lado, la conversión de GORT en un enjambre de nanobichejos parece calcado de PRESA de Michael Crichton y más que miedo, da un cierto asco. Nada comparable a la mujer de la serie original diciéndole al robot que se le abalanza encima Klaatu barada nikto, frase que eché en falta.

Finalmente, la escena inicial del reclutamiento de los científicos, parece una copia barata del de ESFERA, también de Michael Crichton y la escena de la pizarra con un John Cleese convertido en viejecito científico, es de las pocas que se han salvado de la película original.

En definitiva, si bien se conserva hasta cierto punto el mensaje original y aún se refuerza, dejando claro que la Tierra no es propiedad de los humanos y que es más valiosa que la raza humana en sí misma, la película no tiene la garra de la original que, además se vale del ambiente hostil y paranoico de la guerra fría.

Está visto que los buenos guiones de ciencia-ficción los encontramos cada vez más en las series de televisión más que en la gran pantalla, donde parece que lo único que cuenta es sacar unas cuantas caras conocidas y gastarse cantidades enormes en efectos especiales.

© Enric Quílez Castro
(351 palabras) Créditos
Publicado originalmente en El mundo de Yarhel el 23 de diciembre de 2008