Ficción especulativa vs. ciencia-ficción
por Héctor Horacio Otero

La Ficción Especulativa, se trata de una denominación general que engloba los géneros de ficción más fantásticos, específicamente, la ciencia-ficción, fantasía, terror, ficción utópica y distópica, ficción apocalíptica y la ucronía en literatura. Mmm. Argumento similar a unir ciencia-ficción con fantasía y terror en la televisión, al que me opongo enérgicamente (bueno, lo enfáticamente que puedan manifestar estas líneas). Esto no quiere decir que yo no comprenda que comercialmente para lograr cierta masa crítica de audiencia/lectores y que resulte viable sea necesario presentar conjuntamente producción de estos géneros. Pero es poner papas con tomates, son materiales intelectualmente diferentes. Tal vez sea muy adecuado el uso del termino Especulación (Acción y efecto de especular; operación comercial que se practica con mercancías, valores o efectos públicos, con el ánimo de obtener lucro).

Estas líneas podrían haberse titulado Imaginación vs. Pensamiento (y este no es un alegato contra la importancia de la imaginación y lo disfrutable de sus productos). Que no se me malentienda, creo que la imaginación es una de las más importantes potencialidades del ser humano. Yo anulo toda lógica cuando estoy disfrutando un producto fantástico, no someto a análisis lo que veo. Es como la primera escena de las películas de James Bond, el tipo salta de una catarata con un paraguas y cae justo por la puerta de un avión y en medio da una voltereta y dispara contra su perseguidor (es ese momento donde uno tiene que decidir; o te quedás sentadito y jugás con lo que estás viendo en la pantalla o te parás y te vas a tu casa, caso contrario la vas a pasar mal). Y aunque no me gusta el terror (aunque he disfrutado películas como LOS OTROS, prefiero que insinúe, no que muestre, me da risa el gore) respeto a la gente que le encanta. Está claro que para mí el terror es una cosa, la fantasía otra y la ciencia-ficción una tercera.

Reconociendo que hay productos que son una mezcla de géneros (y que pueden ser excelentes de cualquier modo) volviendo a los productos más o menos puros, diré que en proceso de producir ciencia-ficción, dura o blanda, entra el juego algo más que la imaginación: participa el pensamiento, el razonamiento. Y si la ficción científica habla más del presente que del futuro (y así es) esta reflexión nos enriquece, nos hace elegir entre futuros posibles, hacia dónde nos queremos dirigir, la sociedad en la que queremos vivir. Pensar las consecuencias del devenir científico-tecnológico es fundamental.

Voy a jugar un poco de abogado del diablo contra mí mismo: ya sé que la ficción utópica y distópica a veces no habla ni de ciencia ni de tecnología, pero habla de futuro, que creo que es la tercera pata de la ciencia-ficción (y lo extraterrestre la cuarta). ¿Pero qué decir de la ficción apocalíptica y la ucronía, pueden ser asimiladas dentro de la etiqueta ciencia-ficción?

La ficción apocalíptica también habla de un futuro, pero ¿puede este solo hecho adscribirla a la ficción científica, cuando muchas veces en ella desaparece totalmente la ciencia y la tecnología y se plantean regresiones a escenarios pretecnológicos, precientíficos, a la barbarie?) Creo firmemente que si se trata de un apocalípsis no religioso, sí. Porque nos cuestionamos acerca de la posibilidad de autodestrucción que nuestro propio progreso ha hecho posible.

Más peliagudo, admito, es el tema de la ucronía. ¿No es ciencia-ficción EL HOMBRE EN EL CASTILLO? Si hablamos de líneas de tiempo diferentes, de universos múltiples sin duda. Pero incluso, si es un mero ejercicio de historia contrafactual (existe esto, se han escritos libros, googleen y consideren la riqueza de pensar cosas cómo ¿Qué hubiera sido de USA sin ferrocarriles?) estamos en el terreno del pensamiento, no de la mera (y valiosísima) imaginación.

© Héctor Horacio Otero
(633 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Ficción científica el 13 de noviembre de 2015