Sobre extraterrestres y genética
por Cristián Londoño Proaño

La obra de Octavia Butler es importante y brillante, ligada a las ciencias blandas como la sociología y la psicología. Utilizó la ciencia-ficción para tratar temas sociales y éticos como la raza, religión, sexo. No hay que olvidar que Octavia Butler vivió su juventud en medio de una convulsionada Norteamérica. La Guerra de Vietnam se desarrollaba, en medio de la protesta de los activistas. Estaba la resaca de los conflictos raciales y la actividad y la muerte de Martin Luther King; y la primera vez que un hombre pisó suelo lunar. En 1969, Octavia Butler fue aceptada en el programa Open Door Workshop del Screenwriters Guild of America y le cambió su vida y su forma de escribir. En este programa pulieron su talento. Unos años después, Harlan Ellison le compró el relato CHILDFINDER para Visiones Peligrosas, la antología icónica del New Wave.

Butler escribió varios libros que los agrupó en series, que fueron: Patternist series, Lilith´s Brook (la trilogía de Xenogenesis), Parable of the Sower, y otras obras más que fueron libros independientes de las series. Ganó los premios Hugo y Nebula. Desde mi punto de vista, la trilogía Xenogenesis es una serie interesante que aborda temáticas profundas. En esta serie ocurre una catarsis de la autora con su época. Analicemos uno de los libros de la serie: AMANECER. En esta novela nos narra la vida de Lilith que es secuestrada por unos extraterrestres y es obligada a vivir en el interior de una navega espacial.

Luego de que Lilith despierta en la nave, conoce a sus captores: una raza de alienígenas llamada Oankali. Se entera que fue secuestrada porque ellos van a ayudar a la raza humana, pues el mundo está destruido, debido un conflicto nuclear —evidencia de que Butler se acerca a su tiempo, marcado por las tensas relaciones Soviéticas y Estadounidenses—. En este desastre terrestre, los Oankali recogieron seres humanos (¿especímenes humanos?) para tratarlos y limpiarlos genéticamente. Prueba de ello, a Lilith le curan de un cáncer. Los extraterrestres salvan la raza humana porque consideran que no pueden desperdiciar el material genético de los humanos, porque no es ético, siendo comerciantes de este tipo de material. Pero en esta suerte de limpieza genética, los extraterrestre tienen sus propios códigos éticos, muy diferentes a los humanos y mucho de los comportamientos no son entendidos.

Lilith es escogida para liderar a los nuevos humanos que repoblarán la Nueva Tierra, y le entregan las hojas de vida de los humanos que secuestraron de la Tierra, antes de la guerra nuclear. Lilith tiene conflictos éticos: ¿cuáles personas revive? ¿Revive a las personas violentas? ¿Revive a las personas que protegen? ¿Revive a las personas pacíficas? Lilith toma la decisión y despierta a un grupo de humanos de varios tipos. Pero los humanos y humanas despiertas encierran personalidades complejas. En la desesperación de sentirse animales en cautiverio, el grupo de humanos y humanas se porta irracional y niega cualquier forma de vida diferente a la humana. Hay un fuerte ingrediente de racismo humano contra los Oankali —otra evidencia de que Butler se liga socialmente a su tiempo, en Estados Unidos persistían los conflictos raciales—. Los extraterrestres son atacados. Pero, ellos respetan la vida más que los humanos, no hacen nada. Al final, el grupo de humanos y humanas es enviado a repoblar la Nueva Tierra. Pero a Lilith le aguarda una sorpresa. Los Oankali le incuban a un ser extraterrestre en su vientre, para que nazca en la Nueva Tierra.

En esta novela de ciencia-ficción hay rasgos interesantes. La experimentación genética para potenciar una raza. La paradoja de que la raza humana necesita de otra raza alienígena para poder salvarse así misma. La necesidad humana de encontrar respuesta a las preguntas sin respuesta. Los conflictos raciales con los extraterrestres, debido al temor a lo desconocido. La necesidad del contacto humano, que pone en evidencia al hombre como animal social.

La novela Butler hace pensar en las diferencias de las personas, lo distinto que somos cada uno, que muchas veces la sociedad capitalista desea homogeneizar a los individuos, para mantener etiquetados o numerados, quizás en un intento absurdo de unificar lo más humano que son las emociones y lo que es peor, quiere convertir al humano consciente en un humano autómata, sin necesidad de ser secuestrados por una nave espacial.

Octavia Butler fue una autora que trascendió a su tiempo. Abordó varios temas sociales que enriquecieron a la ciencia-ficción. Murió en 2006 cuando tenía 58 años.

© Cristián Londoño Proaño
(893 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Ciencia ficción, fantasía y otras imaginaciones el 12 de diciembre de 2014