Los orígenes de la humanidad
por David Quintero

De un tiempo a esta parte me he ido interesando cada vez más por los orígenes de la humanidad. Me refiero a esa transición, más o menos abrupta, entre el simio y los primeros humanos. Por ello, me leí (o mejor dicho, devoré) el libro NUESTROS ORÍGENES, de Richard Leakey y Roger Lewin. Muchísimos temas muy interesantes desfilan ante nosotros en este excepcional libro: el origen del lenguaje, las diferentes especies del género Homo, los comienzos del arte, la comprensión de lo que es la muerte y muchos más. Se aprende muchísimo, como siempre pasa con los grandes ensayos. Quisiera destacar dos temas que, por su conexión con la ciencia-ficción, me tocaron especialmente: la fascinante teoría de Eva mitocondrial y nuestra relación con los Neanderthales.

Eva mitocondrial es el ancestro común más antiguo que tenemos. Se basa en que existe una porción de nuestro ADN que solo se transmite por la vía materna y que se almacena en un orgánulo de las células llamado mitocondria. Rastreando hacia atrás en el tiempo, los genetistas han podido descubrir que todos los seres humanos tenemos un antecesor común que vivió hace unos 200.000 años en el África Oriental. Como cualquier científico podría decir, 200.000 años son nada en el registro geológico o biológico, no digamos ya a nivel cosmológico. Con el homónimo EVA MITOCONDRIAL el autor de ciencia-ficción hard por excelencia, Greg Egan, creó uno de sus mejores relatos breves. En la historia, una organización llamada los hijos de Eva se dedica a extrapolar —a veces de forma un tanto efectista— sobre los orígenes de cada persona que se hace un análisis del ADN mitocondrial. Los protagonistas creen que esta técnica podría mejorarse muchísimo más haciendo uso del entrelazamiento cuántico entre moléculas. Tenemos aquí de nuevo la originalidad de Egan en acción, uniendo conceptos alejados entre sí (genética y física cuántica). Muy brevemente, el entrelazamiento es una de las propiedades más misteriosas del mundo cuántico: dos partículas entrelazadas están correlacionadas y los cambios que una experimenta afectan instantáneamente a la otra, no importa la distancia a la que estén separadas (alguien podría pensar que esto implicaría la posibilidad de enviar mensajes más rápido que la luz: no es así. Básicamente el azar que gobierna el mundo cuántico elimina toda opción de control, lo cual es necesario para transmitir información). Esta propiedad revolucionaría la visión de nuestros ancestros, ofreciendo un detalle y un nivel de conocimiento impensados. Si les pica la curiosidad, el relato está en el libro LUMINOSO, de Bibliópolis Fantástica.

Otro tema fascinante es el de nuestra relación con los Neanderthales. A diferencia de en la actualidad, donde hay una única especie humana (los Sapiens), ha habido otros momentos en la historia en los que hemos compartido el planeta con una o varias especies de Homo. Nuestra relación con los Neanderthales ha sido especialmente rica y compleja. Los Neanderthales eran más altos y robustos que nosotros y tenían un cráneo distinto, con una nariz y una mandíbula muy prominentes y un mayor volumen cerebral. Por alguna razón, se extinguieron hace unos 40 000 años. Mucho se ha especulado sobre las causas posibles de esta desaparición. Hay quien ha sugerido que nosotros (los Sapiens) los exterminamos. No obstante, hay autores que no están de acuerdo con esta teoría, y Leakey es uno de ellos. El papel del origen de la violencia se discute activamente en NUESTROS ORÍGENES: Leakey está en la línea de los que opinan que los homínidos primitivos, al igual que nuestros primos los grandes simios, no eran violentos por naturaleza. Como bien señala el libro, las menciones a la guerra en la historia comienzan más o menos con la agricultura (hace unos 10.000 años), que introdujo el concepto de propiedad, el aumento de la población y los problemas que todo esto conlleva. Probablemente, las primitivas sociedades de cazadores-recolectores eran pacíficas, tenían lo suficiente para vivir y si se encontraban con otras bandas de homínidos es posible que colaborasen y que incluso negociasen. El libro no lo comenta, pues es un descubrimiento bastante reciente, pero hoy se sabe que muchos humanos actuales tenemos genes neanderthales, lo que evidencia que los Sapiens y los Neanderthales nos mezclamos. Éramos especies distintas pero sin embargo hubo hibridación. La extinción de los Neanderthales, según Leakey y otros, fue probablemente porque llegó una nueva especie (los Sapiens) que estaba mejor adaptada, que era más eficiente, y que, sin pretenderlo, ejerció una presión demográfica contra las poblaciones de Neanderthales, quienes fueron disminuyendo en número paulatinamente hasta desaparecer. Una triste noticia, siempre, la desaparición de una especie, pero a falta de datos, prefiero esta hipótesis, bastante razonada, que la terrible alternativa de los Sapiens exterminadores.

En la colección de libros de ciencia-ficción de Robert J. Sawyer EL PARALAJE NEANDERTHAL se especula con un universo paralelo en el que los Neanderthales se convirtieron en el homínido dominante, y en el que, gracias a la apertura de un portal entre ese universo y el nuestro, los Sapiens y los Neanderthales nos volvemos a encontrar, tras miles de años separados, lo que abre todo un juego de inmensas posibilidades. Esta saga no la he leído, de hecho no he leído nada de Sawyer, y es un asunto que tengo pendiente, máxime cuando tuve la ocasión de conocerlo en el festival Starmus 2016 y, aun cuando le dije que no había leído nunca nada suyo, no le molestó en absoluto y fue muy amable y simpático conmigo, comentándome que muchas de sus obras están disponibles en español. (Por cierto, en la charla que dio en el festival dijo una frase que me encantó y que no se me ha olvidado: todo el mundo podía prever la llegada del automóvil, pero necesitas a un escritor de ciencia-ficción para anticipar los atascos de tráfico). Creo que ahora que estoy tan interesado en nuestros antepasados y que Sawyer fue tan amable conmigo, debo leer este EL PARALAJE NEANDERTHAL, o al menos algo de Sawyer.

En definitiva, la obra de Leakey y Lewin, NUESTROS ORÍGENES, es un libro fascinante, que recomiendo efusivamente. Si les pica la curiosidad, pueden leer algunas de las obras de ciencia-ficción basadas en los orígenes de la humanidad: aquí solo he comentado la de Egan y la de Sawyer, pero sin duda tiene que haber muchas más.

© David Quintero
(1.263 palabras) Créditos