En la muerte de Carrie Fisher
por Antonio Quintana Carrandi

Nunca fue una gran actriz, y ello se debió, tal vez, a los muchísimos problemas que tuvo que afrontar en su vida, no siendo el menor de ellos su adicción a las drogas, reconocida por la propia Carrie. Pero para todos los amantes de la ciencia-ficción fílmica, ella siempre será la hermosa princesa que conocimos en una galaxia muy, muy lejana. Carrie Fisher ha fallecido víctima de un infarto masivo, y con su marcha la saga de STAR WARS queda huérfana de su figura femenina más relevante. Con LA GUERRA DE LAS GALAXIAS (rebautizada como UNA NUEVA ESPERANZA), EL IMPERIO CONTRAATACA y EL RETORNO DEL JEDI, se hizo un hueco en los corazones de todos los seguidores de la monumental obra fílmica de George Lucas. Hermosa y sensible, pero también decidida y combativa, Leia Organa permanecerá como uno de los mitos femeninos más notables de toda la ciencia-ficción cinematográfica, junto a la sin par Ellen Ripley de la saga de ALIEN, encarnada por Sigourney Weaver.

Pertenecía a ese grupo de actores que, siendo hijos de figuras relevantes de la interpretación, nunca lograron emular los logros de sus famosísimos progenitores. Como Andrew Robinson, hijo del mítico Edward G. Robinson, o Chris Mitchum, vástago del legendario Robert Mitchum, Carrie no consiguió destacar demasiado en los films en que apareció, que por otra parte tampoco es que fueran ninguna maravilla, aunque ella interpretó sus roles con honestidad y convicción. Pero en cierto modo fue más afortunada que Andrew y Chris, pues con un solo papel consiguió proyección universal, fama imperecedera y convertirse en uno de los iconos más reconocibles del cine de ciencia-ficción, lo que no es poco.

En ROGE ONE, su último trabajo, recuperó el papel que la encumbró, el de Leia Organa. Parece ser que, gracias a los efectos digitales de última generación, que han permitido rejuvenecerla, disfrutaremos de una princesa Leia en todo su esplendor. El film narra el robo de los planos de la Estrella de la Muerte por parte de la Alianza Rebelde, entroncando así con la primera película de la franquicia. Todo un regalo para la legión de seguidores de STAR WARS, y para los fans de Carrie Fisher, que somos legión. Con su repentina muerte, la última cinta de la exitosa saga estrenada hasta la fecha se convierte, inopinadamente, en un homenaje póstumo a una actriz que habría merecido tener más suerte en su carrera.

El fallecimiento de su madre, la veterana Debbie Reynolds, acaecido apenas veinticuatro horas después de su propio óbito, acrecentó aún más si cabe la sorpresa y el dolor de los fans de STAR WARS por la irreparable pérdida de su princesa, y en cierto modo la equipara a Louisa May Alcott, autora de la inmortal MUJERCITAS, que murió un día después que su padre. Curiosidades aparte, con su muerte Carrie Fisher ha entrado en el particular Olimpo de los actores consagrados gracias a films de ciencia-ficción, y su estrella brillará para siempre en la fabulosa primera trilogía galáctica de Lucas. Descanse en paz.

© Antonio Quintana Carrandi
(661 palabras) Créditos