Especial Vigésimo Aniversario
El gigantismo innecesario
Especial Vigésimo Aniversario
por Eduardo Delgado Zahino

El 5 de agosto de 2016 se publicó un estudio de los astrónomos Caltech Ben Montet y Joshua Simon referente al extraño comportamiento de la estrella KIC 8462852. Al parecer, las caídas de luminosidad en dicha estrella hacen suponer que algo más grande que un planeta la está orbitando, o, más probable, que una nube densa de polvo situada entre nosotros y la estrella provoca esas caídas. Vale, lo que sea será, pero enseguida y con las prisas propias, la magufería empezó a elucubrar sobre la posibilidad de que alrededor de esa estrella exista lo que aquí, en la Tierra, conocemos como Esfera de Dyson.

Ignoro por qué esta estrella se comporta visualmente del modo en que lo hace, pero dudo que se trate de una mega estructura alienígena. Mi motivo, Navaja de Ockham aparte, es que no creo que existan tales cosas en ninguna parte del Universo. Me explico: en los últimos doscientos años la Humanidad ha avanzado tecnológicamente más que en los varios miles precedentes. Sin poder precisar cuánto, se puede decir que simplemente hubo periodos de miles de años en los que el ser humano se valió de palos y piedras para llevar a cabo sus cosas, otros tantos de metales y algunos miles en los que lo más complicado que se fabricaba bien podía ser un eje con una rueda o una palanca. Así, con esos métodos, se construyeron las pirámides y la Gran Muralla China. Enormes estructuras levantadas a golpe de herramienta prehistórica y músculo humano.

Lo que quiero decir es que, ahora que se podrían construir cosas como las pirámides y la muralla china porque existen medios tecnológicos de un avance brutal en comparación, no se hace. ¿Y por qué no se hace? Sencillamente porque nadie en su sano juicio lapidaría su fortuna o la de su país construyéndose una tumba monumental o pretendiendo poner una barrera defensiva a sus vecinos, por resultar ser algo bastante caro e inútil.

Trasladando esto a nuestros hipotéticos extraterrestres, imagino que una civilización capaz de construir algo tan monstruoso como es una Esfera de Dyson, es muy probable que no la necesiten. Tal vez la tecnología que usen para obtener energía nos supere en miles, cientos de miles o millones de años, de tal forma que sigan permaneciendo invisibles a nuestros ojos.

Como aficionado a la ciencia-ficción que soy, me encantan los grandes cargueros espaciales, cuanto más grandes mejor, me encantan los mundos anillo, las gigantescas bases espaciales, las naves mundo y el sin fin de grandes estructuras que adornan nuestro imaginario actual. Me encanta escribir sobre ello, pero no me lo creo. Que una civilización sea capaz de construir una Esfera de Dyson no significa que necesite hacerlo, del mismo modo que nuestras civilizaciones planetarias no necesitan construir grandes murallas de piedra para defenderse de la avanzada tecnología enemiga.

No creo en un futuro de grandes cargueros de kilómetros de longitud surcando la vastedad del espacio, aunque me encante escribir sobre ello. No creo en la necesidad de pasarse siglos recubriendo el sol con una estructura que escapa a toda lógica para obtener energía cuando, seguramente, en esos siglos transcurridos, la tecnología, que avanza exponencialmente, haya sido capaz de obtenerla de algún modo menos, digamos, faraónico.

Si pudiéramos viajar al pasado y le preguntáramos a un antiguo egipcio cómo imaginaba el futuro, tras hacer un esfuerzo, diría que lleno de pirámides enormes, mucho más grandes que aquellas que se estuvieran construyendo en ese momento. O tal vez imaginaría un futuro parecido a su presente, pero sin faraones locos. O, tal vez, no entendería la pregunta. Después de todo su pasado era tan parecido a su presente que no sería capaz de imaginar que en pocos miles de años el hombre fuera capaz de hacer algo como viajar a la Luna, por ejemplo. No sé... Pero de todas formas imaginemos la primera posibilidad expuesta, que imaginase un futuro lleno de monstruosas pirámides. No sería raro, simplemente extrapolaría su conocimiento, su experiencia, a un supuesto avance que le hiciera sentir, digamos, seguro de sus acciones presentes.

Pues es lo mismo que nos ocurre a nosotros. La famosa paradoja de Fermi podría resultar tan absurda como la Ecuación de Drake a la cual pretende desmontar. ¿Por qué deberíamos poder observar las enormes estructuras de las civilizaciones de clase 2 o 3? ¿Por qué deberían existir tales estructuras? ¿Una civilización de clase 2 construiría una Esfera de Dyson? ¿Una civilización capaz de construir una Esfera de Dyson, necesitaría hacerlo?

Yo creo que no, porque no creo que el futuro energético de nuestra especie pase por construir centrales nucleares cada vez más grandes. Quiero suponer que eso desaparecerá el día que se pueda fusionar la materia de forma eficiente, en pequeños edificios invisibles desde la distancia.

Eso es lo que pienso, aunque, de todas formas, ya digo, sigo disfrutando de las historias que transcurren a la vera de esferas del tamaño de sistemas solares o anillos del mismo tamaño. Sigo disfrutando con enormes flotas de naves de guerra de kilómetros, muchos kilómetros, de largo, que se posicionan estratégicamente para entrar en combate con otra flota aún más grande y amenazadora. Sigo sintiéndome cómodo imaginando el gigantismo en nuestro futuro lejano, digamos, a mil años vista. Incluso sigo imaginando a humanos tripulando esas naves, con sus pequeños cerebros gelatinosos y sus inútiles extremidades en gravedad cero, gritándole a una pantalla que muestra el rostro enemigo en un infructuoso diálogo antes de liarse a cañonazos de plasma. Joder, ya lo creo que disfruto con eso. Después de todo soy capaz de extrapolar mi presente al futuro.

Por otro lado, si tomamos como proyecto faraónico el vencer a la muerte o fabricar seres humanos artificiales... Ahí me callo. El futuro nos depara grandes cosas, para bien o para mal, que ahora no podemos ni imaginar. O sí, sí que podemos y de hecho, lo hacemos.

Y es que, además, está pasando.

© Eduardo Delgado Zahino
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Eduardo Delgado Zahino es escritor y colaborador habitual del Sitio