La relatividad en pantuflas
por Gustavo Piñeiro

Cuando una nave espacial viaja a una velocidad cercana a la de la luz el tiempo en su interior transcurre más lentamente que en el resto de Universo. Éste es un hecho con el que cualquier lector de ciencia-ficción está familiarizado. Mi intención en esta entrada es dar una explicación en pantuflas de este fenómeno. En pantuflas significa que la explicación no es para nada rigurosa, sino más bien todo lo contrario. Es la explicación que daría (que, de hecho está dando) alguien que carece de la formación académica necesaria para dar una explicación seria. Es más, aunque quizás convincente, es probable que la explicación sea completamente errónea.

Para comenzar, tomemos en cuenta los siguientes hechos.

1) Imaginemos que, de pronto, para una persona X el tiempo comenzara a transcurrir más lentamente. Para fijar ideas, supongamos que, mientras que para el resto del Universo transcurre un día, para X pasa solamente un minuto. En todo un día, la percepción subjetiva que X tiene del tiempo le indica que ha pasado un minuto, sus células envejecen solamente un minuto y así sucesivamente.

¿Qué ve X a su alrededor? Ve por ejemplo, que sale el sol, la gente se levanta, desayuna, va a trabajar y así sucesivamente hasta la puesta del sol, todo eso en lo que a él le parece un minuto. En otras palabras, X ve que el Universo se mueve en cámara rápida, como en una película muy acelerada.

2) Imaginemos ahora dos automóviles viajando por un camino rectilíneo. El automóvil A va delante a una velocidad de 300 km/h y el automóvil B va detrás, a 200 km/h. Supongamos ahora que el conductor del auto B quisiera medir a qué velocidad se mueve el A, pero que carece de cualquier sistema de referencia exterior, es decir, el auto B mide la velocidad de A con respecto a sí mismo.

El conductor de B observará entonces que el auto A se aleja de él a razón de 100 km por cada hora, por lo que concluirá, con toda justicia, que la velocidad de A (con respecto a B) es de 100 km/h.

3) Una premisa de la Teoría de la Relatividad es que la velocidad de la luz en el vacío es constante (de unos 300.000 km/seg). Más aún, si un observador, en cualquier estado de movimiento, mide la velocidad de un rayo de luz, la medición será siempre la misma (unos 300.000 km/seg, como dijimos antes).

Conclusión.

Imaginemos una nave espacial que viaja a 200.000 km/seg y que va en persecución de un rayo de luz, que viaja a 300.000 km/seg. Supongamos que el piloto de la nave mide la velocidad de ese rayo de luz. De manera similar a lo visto en el punto 2) para los dos automóviles, el piloto debería obtener de su medición una velocidad de 100.000 km/seg. Pero esto no es posible, porque contradiría el punto 3) ¿Cómo se resuelve esta paradoja? Pues bien, lo que salva la paradoja es que en la nave el tiempo transcurre más lentamente, motivo por el cual (como en el punto 1) el piloto ve al rayo de luz moviéndose más rápidamente que lo que vería normalmente. Por ese motivo el piloto ve que el rayo se mueve a 300.000 km/seg. Cuanto más cercana a la velocidad de la luz sea la velocidad de la nave, mayor deberá ser esa compensación dada por el retardo del tiempo, motivo por el cual a mayor velocidad más lentamente transcurre el tiempo a bordo de la nave.

© Gustavo Piñeiro
(689 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Asimovia Guinea el 14 de enero de 2007