La verdadera evolución de los primates
por Anselmo Vega Junquera

Hasta ahora, nos hemos limitado a estudiar la evolución de los Primates desde atrás, hasta que desembocaron en los Homínidos y, concretamente, en el Homo Sapiens, que somos nosotros. Pero apenas pensamos en cómo seguirá la evolución. Porque si es una verdadera Evolución, seguirá. Y llegará un día en que la nueva especie desplazará a la nuestra, como nosotros hicimos, concretamente, con el Homo Neardenthal o de Cromañón, que también se le llamó así.

La Evolución tuvo muchas ramificaciones. La prueba es la enorme diversidad de especies que, de la primitiva forma unicelular procariota LUCA (Last Universal Common Ancestor) hasta la fecha, más de dos millones de especies distintas han sobrevivido y no sabemos cuántas no lo hayan logrado.

De dichas posibilidades, sólo las más aptas al medio —según la Teoría de Darwin —fueron las que sobrevivieron. De los Homínidos, sólo el Homo Sapiens queda sobre la Tierra. Así que de nosotros saldrá la que nos siga.

¿Cómo será ésta? En principio, se parecerá a nosotros: un cuerpo, dos pies, dos manos, una cabeza... pero algo tendrá que se diferenciará lo suficiente para poder vivir en un mundo inhóspito para la nuestra.

¿Cuáles serán las condiciones de vida que nos impedirán seguir viviendo, mientras que a la nueva no?

Hoy día se habla de la contaminación, del deshielo, del aumento de temperatura de la Tierra, de la superpoblación, de la posibilidad de caída de un meteoro, del aumento del nivel del mar, de nuevas enfermedades... y no digamos de la posibilidad de otra Gran Guerra, o incluso casi novelescamente, de una invasión de alienígenas.

Cualquiera que sea la razón de nuestra posible desaparición como especie, antes de eso ya debe estar la nueva en marcha, sin que aún nos hayamos apercibido de ello. Ni los dinosaurios vieron un contrincante en las musarañas —los primeros mamíferos placentarios de pequeño tamaño— ni los neardenthales sospecharon que nosotros les desplazaríamos, ya que incluso intentaron la cohabitación con nuestros antepasados.

Muchos autores han propuesto que los Robots pueden constituir esa nueva especie que nos sustituya, empezando por Asimov o Dick, y continuando por recientes películas como I. A., AUTÓMATA o EX MACHINA. Se parecen a nosotros, tienen muchas de nuestras características y, en algunos casos y hasta ahora, muy mejoradas. Por supuesto, aún falta mucho para que tengan viabilidad independiente, pero todo es cuestión de tiempo, del que la Naturaleza tiene en abundancia, porque para ella, 100,200 o 300.000 años no es nada. Y ese es tiempo más que suficiente para que los humanos —los propios Robots— resuelvan lo que ahora les falta.

© Anselmo Vega Junquera
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