Alien: Génesis
por Alejandro Caveda

Lambert: Tú le admiras.

Ash: Admiro su pureza. Es un superviviente al que no afectan la conciencia, los remordimientos... o las fantasías de moralidad. No tenéis ninguna posiblidad. Pero... contáis con mi simpatía.

Neill Blomkamp (DISTRITO 9, ELYSIUM, CHAPPIE) ha empezado a desvelar algunas de las ideas que tiene para ALIEN 5, entre las cuales están el traer de vuelta al personaje de Ripley (aunque todavía no está claro si interpretado por Sigourney Weaver o no), además de ignorar lo acontecido en ALIEN 3 (1992) y ALIEN: RESURRECCIÓN (1997). En principio, esto último no presenta ningún problema. Al final de ALIENS (1986) Newt le pregunta a Ripley: ¿Soñaremos?, a lo que esta le respondía que seguramente, por lo que no costaría nada imaginarse la 3ª y 4ª entregas como sueños criogénicos de ambos personajes, o versiones alternativas del universo imaginado por Ridley Scott. Más complicado parece conciliar lo que sabemos (o creíamos saber) sobre los aliens con las novedades que el propio Scott aportó en la reciente PROMETHEUS, donde ofrecía una respuesta al origen de los xenomorfos muy diferente de la imaginada en su momento por James Cameron y resto de directores de la saga.

En efecto, en un momento de la secuela de 1986 los protagonistas se preguntan: si las criaturas salen de huevos, ¿quién los pone? Y de ahí surgió el concepto de la Reina Alien, reforzando el paralelismo entre los aliens y las colonias de insectos. Una novedad que resolvía muchas incognitas sobre el ciclo de vida (y reporductivo) de esta especie, que en su momento no quedaban claras en la película original de 1979, y que a partir de ALIENS se hacen canónicas, ya que las reinas aparecerán (de una forma u otra) en todas las entregas posteriores de la saga, incluida la primera de ALIEN VS. PREDATOR de 2004. Por su parte, en ALIEN 3 se hace referencia a otra de las características básicas de los xemoforfos, que consiste en que toman prestados ciertos aspectos físicos de sus anfitriones, algo con lo que jugarían Paul S. W. Anderson y los hermanos Strouse en las dos entregas de ALIEN VS. PREDATOR, años después; y también, aunque de una manera más original y retorcida, Joss Whedon y Jean-Pierre Jeunet en ALIEN: RESURRECCIÓN con el clon de Ripley y el híbrido entre esta y un alien.

En realidad, Scott había trabajado a fondo —junto con Giger y buena parte del resto del equipo de producción— todo lo relativo al ciclo vital del alien, aunque por motivos de tiempo y presupuesto no todo ello pudiese ser aprovechado en la película, lo que favoreció ese aura de misterio que rodea a la criatura y a la postre permitió que sus sucesores (como Cameron) rellenasen los espacios en blanco, si bien (como veremos) apartándose de la fuente original. Y es que a tenor de lo visto en PROMETHEUS, más que una raza de insectos alienígenas, los aliens parecen ser un arma biológica pensada para esterilizar planetas, y diseñada por los misteriosos Ingenieros, a cuya raza pertenecía el solitario piloto encontrado por Kane y el resto de expedicionarios de la Nostromo, con lo que todo lo expuesto en las anteriores películas queda en entredicho.

En una de las primeras versiones del guión se hablaba de una pirámide cercana a la nave donde se podrían ver una serie de grabados (diseñados por Giger) que explicaban el ciclo biológico de la criatura, empezando por el agarra-caras y de ahí pasando al alien bebé hasta terminar con la criatura adulta. Para Scott, esta era autosuficiente y hermafrodita. No necesitaba de reinas para reproducirse, tal y como atestigua la escena (eliminada, y posteriormente recuperada) del nido. De hecho, siempre en palabras del director, su ciclo vital era muy corto y hacia el final de la película estaba apagándose, lo que explica que frente a Ripley, en la Narciso, parezca sentir más curiosidad que agresividad. También en una temprana versión se especuló con que el alien matase a la teniente y después fingiera su voz para ser recogido por un equipo de rescate, pero finalmente esto se descartó en aras de un final más convencional. Asimismo, se descartó rodar la escena de la pirámide, centrando en su lugar toda la atención en la nave abandonada, aunque la idea se recuperase en el primer ALIEN VS. PREDATOR (donde la pirámide se encontraba enterrada bajo el hielo, y en los grabados, además de los aliens, aparecían también los depredadores), así como en la propia PROMETHEUS.

A mayor abundamiento, todavía no sabemos que otras novedades aportará Scott al mito en la futura (si es que alguna vez se rueda ) PROMETHEUS 2, ya que al final de la anterior película el destino final de David y la doctora Shaw, en su búsqueda del planeta natal de los ingenieros, quedaba en el aire. Aunque también puede que el director decida ir por otros derroteros, habida cuenta de que el proto-alien apenas aparecía en la primera película, y casi por compromiso hacia los fanáticos de la saga. De ser así, Scott le dejaría el campo abierto a Blomkamp para que reformule el mito a su gusto. Como diría el propio Ash: Aún no habéis comprendido con lo que os enfrentáis. Quien sabe, puede que Blomkamp sí. El tiempo lo dirá.

Para saber más.

Reseña de PROMETHEUS (2012).

© Alejandro Caveda
(887 palabras) Créditos
Publicado originalmente en El zoco de Lakkmanda el 6 de marzo de 2015