El futuro en que vivimos
12. Teletransportando Datos
por Luis Del Barrio

El anuncio de unos científicos holandeses de que han sido capaces de teletransportar información entre dos ordenadores sin mediar ningún tipo de enlace entre ellos es una noticia de lo más fascinante.

Ojo al matiz, la clave está en teletransportar, no transmitir.

Hasta ahora, y todavía durante mucho tiempo, para enviar información, datos, de un ordenador a otro hace falta un medio físico que los enlace, sea un cable, fibra óptica u ondas de radio, tan intangibles como sujetas a la problemática del entorno.

¿Qué aportaría entonces la teletransportación cuántica? Sin entrar en muchos detalles, en primer lugar porque no soy un experto en física, y mucho menos en mecánica cuántica, la primera ventaja que se me ocurre es la desaparición de los famosos retardos en las comunicaciones. Esos medios físicos de los que he hablado están compuestos, además de por el propio medio de transmisión, por elementos intermedios que distribuyen y amplifican la señal, cada vez que esta señal pasa por uno de esos elementos, un router, un amplificador, un distribuidor, un conversor, la electrónica interna reprocesa esa señal introduciendo un cierto retardo en la misma. Tampoco hay que despreciar la distancia, aunque las ondas electromagnéticas y la luz vayan a... la velocidad de la luz, cuanto más distancia recorran más tiempo tardarán en llegar, en el ámbito que nos movemos, como mucho unos pocos miles de kilómetros, ese tiempo es ridículamente pequeño, pero no inexistente. Por no hablar de los fallos e interferencias que, al menos en el mundo digital, obligan a esos elementos intermedios a repetir la transmisión hasta que han llegado correctamente al extremo receptor.

Con la teletransportación cuántica todos estos problemas desaparecen. Ahora el dato está aquí, ¡alehop! ahora está allí. A la primera, íntegro y sin retardo alguno. Es más, aún con todo lo antiintuivida que es la mecánica cuántica, da la impresión de que esa transmisión de datos es instantánea. Da igual donde estén emisor y receptor, ambos comparten el mismo estado cuántico y por tanto no hay distancia que salvar (he aquí una de esas cosas por las que la mecánica cuántica es tan metafísica: comparten el mismo estado, no tienen el mismo estado). Seguramente me equivoque y haya echado a volar mi imaginación sin demasiada prudencia, pero la posibilidad es tentadora.

Otro punto interesante es que, ahora si, las comunicaciones serían realmente privadas y a prueba de espías. El problema de falta de privacidad que hay ahora con las comunicaciones lo provoca el mismo hecho que provoca los retardos, la señal tiene que pasar por muchos sitios, muchos elementos intermedios que no sabemos quien maneja y escapan a nuestro control. Nada más fácil para el hacker de turno o esa agencia de espionaje ahora tan de moda, que pinchar esos aparatos e ir chupando todos los datos que les parezca. Claro que el problema no se resuelve si el tal hacker o agencia pueden meternos un programita espía el PC (aunque creo que con los tiempos que corren debería decir móvil) y copiarnos los datos, pero me da la impresión que eso ya no sería tan fácil por cuanto el control de lo que entra y lo que sale sería mayor, de algún modo tendremos que sintonizar el aparato con el estado cuántico de nuestro interlocutor y así las cosas serían más difíciles para los espías.

Un tema curioso del matiz teletransportar/transmitir es que en el primer caso se envía el original, en el segundo solo una copia. De nuevo esto no debe ser estrictamente así, primero se copiaría el original y lo que se teletransportaría sería la copia, pero eso abre nuevos horizontes en el sentido de que el mundo digital dejaría de ser una copia sin fin para, de algún modo, poder preservar ciertos originales digitales de forma fehaciente. Además del aspecto puramente legal no se me ocurre ninguna otra utilidad a esto, pero a saber que nos deparará el futuro.

Por último (ya tarda, pensará alguno) se plantea la posibilidad de teletransportar algo mas que simples datos: teletransportar cosas, y hasta seres vivos ¡Hola, Star Trek! Como posibilidad aún la veo lejana, por no decir que improbable, aunque no imposible. Yo es que no lo veo, de acuerdo a que se teletransporte la cosa física, ¿pero la psíquica? A no ser que nuestros pensamientos y recuerdos sean solo un simple impulso eléctrico, que no haya nada más elevado detrás de ellos, es posible que el teletransporte de personas sea algo viable, pero si no ¿cómo se teletransporta el alma?

Supongo que eso se contestara algún día, de momento, se ha abierto la puerta, y una cantidad enorme de posibilidades en todos los sentidos.

© Luis Del Barrio
(776 palabras)