¿Y los extraterrestres?
por Jorge Romo

El tema del extraterrestre ha sido tan mencionado y pisoteado que parecería que no hay nada nuevo que decir. No obstante, la idea de entrar en contacto algún día con alguna civilización tecnológica no humana sigue generando interés y curiosidad (Aquí entre nos, déjenme contarles que SETI ha decidido emplear Civilizaciones comunicativas en lugar de Inteligencias extraterrestres: como aún no hemos aclarado del todo qué es eso de la inteligencia, mejor hay que evitar caer en embrollos).

Siempre me ha gustado comparar las novelas CONTACTO, de Carl Sagan, y LA VOZ DE SU AMO, de Stanislaw Lem, ya que nos ofrecen dos perspectivas distintas sobre el tema. En la primera obra mencionada, este astrónomo y divulgador de la ciencia norteamericano imagina que los humanos recibimos una señal proveniente de una civilización extraterrestre. Gracias a los esfuerzos de los científicos involucrados, la señal es descifrada: para Sagan, hay un lenguaje universal entre los seres inteligentes que habitan el universo: las matemáticas.

Pero me gusta más la novela de Lem ya que muestra mucho escepticismo a la idea del contacto. Una señal de origen alienígena es detectada (como decimos los mexicanos) de pura chiripa. A partir de ahí, pese a los esfuerzos de los científicos, la señal nunca es descifrada. No está de más comentar que Lem delinea en esta obra el trabajo científico y no tiene piedad al decirnos que los investigadores también tienen sus rencillas, sus problemas y sus discursos para ganar credibilidad.

Y me parece que la actual búsqueda de civilizaciones comunicativas por parte de SETI aún sigue un poco los esquemas propuestos por Sagan (en donde se puede decir que si hay extraterrestres que han desarrollado una civilización tecnológica, éstos seguramente han desarrollado formas de comunicación e incluso están interesados en encontrar seres que también quieren comunicarse a través del gran vacío espacial).

Una de las propuestas más interesantes es la del físico británico Freeman Dyson. Gustoso de los experimentos mentales, Dyson comentaba que podría haber civilizaciones tecnológicas tan avanzadas al grado de que podrían construir estructuras gigantescas que rodearan las estrellas para así aprovechar todos los recursos que éstas pueden ofrecer. Si bien estas estructuras impedirían que observáramos a la estrella en el interior, este físico proponía que la cara interna de la esfera podría calentarse al grado que emitiría radiación infrarroja que podríamos detectar.

Otro experimento mental (propuesto por personal de SETI) llama poderosamente la atención. La idea incluso puede ser tema para cualquier autor de ciencia-ficción. Supongamos que se detecta la explosión de una supernova (como la supernova 2014J descubierta en enero de este año por un grupo de estudiantes de astronomía en Inglaterra). Ahora bien, imaginemos que puede haber alguna civilización comunicativa que se interese por la explosión e incluso la esté analizando cuidadosamente. La idea de los amigos de SETI es que podríamos enviar una señal con un mensaje cifrado en ciertas direcciones cercanas a la explosión, de tal modo que aumentaríamos las posibilidades de que los astrónomos alienígenas recibieran nuestro mensaje.

Muchas de estas ideas se quedan en la simple especulación. Sin embargo, muestran un verdadero interés por parte de una gran comunidad entusiasta por tratar de descubrir si realmente estamos solos o no en el universo. Puede que el tiempo nos ofrezca la respuesta, o quizás no.

© Jorge Romo
(547 palabras)