Resistance is futile
por Joseph Remesar

Después de esta última reunión de The European Steampunk Convention, he llegado a la tardía conclusión que una cosa es la literatura steampunk y otra muy diferente el Steampunk, ¿contradictorio en principio verdad? después de todo uno bebe de las fuentes del otro, pues todo se inició en la literatura, y sin embargo, porque este subgénero de la ciencia-ficción se ha transformado hasta convertirse en una estética e inclusive un movimiento, ya no son lo mismo.

En español además, salvo muy contados casos, la mayoría de la literatura que existe es lo que yo llamaría fan fiction, escrita por seguidores y gente amante de la estética, que duplican de alguna manera lo que ya existe en Ingles, sin aportar nada nuevo, o continúan la estética victoriana aunque jamás hayan pisado territorio británico y tengan una idea hollywoodense de la época. Ese panorama está cambiando gracias al esfuerzo de editoriales como Dlorean Ediciones, con una colección dedicada al tema, a las diversas Antologías que han aparecido en el mercado y a las traducciones al español de libros como LA BIBLIA DEL STEAMPUNK. Estamos muy por detrás del mercado anglosajón, con escritores profesionales que escribían ficción mucho antes de que el subgénero estuviera en boga (y para mi, un escritor profesional es aquel que recibe algún ingreso por la venta de sus libros). Pero eso es común en todos los géneros en nuestro mercado y especialmente en la Ciencia-Ficción donde hasta prácticamente la década de los 70s escritores como Philip K. Dick o Frank Herbert apenas sobrevivían con las publicaciones de sus libros.

La primera vez que vi la palabra Steampunk fue desde luego en un stand en una Comicon, donde presentaba uno de mis comics, por allá en 1999, y al principio solo me pareció un nuevo nombre para algo que ya existía, después de todo era fiel seguidor de Jules Verne y H. G. Wells desde niño y había leído LAS PUERTAS DE ANUBIS en 1984, y no fue hasta que me mudé a Londres en el 2007 que me di cuenta que era un subgénero por separado. Comencé a asistir a las reuniones de la Victorian Steampunk Society y me parecieron gente muy apasionada, que se divertían con sus trajes y sus gadgets; la idea de escribir una novela sobre el tema comenzó a tomar forma y de ahí surgió EL DIRIGIBLE, donde aun manteniendo las raíces en la época, presento elementos multiculturales y una ucronía española y latinoamericana de cómo me hubiera gustado que fuese el mundo, y no como es.

Hasta ahí todo muy bien; entonces hace como seis meses se me ocurrió abrir un grupo en Facebook, más que todo para dar a conocer la novela que sabía saldría para Septiembre. Mis amigos británicos y americanos me comentaron que no era buena idea, que el mundillo del Steampunk tiene muchas ramificaciones y que había que manejarse como un político astuto. Yo nunca he sido muy político, sino al contrario, extremadamente directo, por eso ni siquiera comento sobre la política de mi país de origen, Venezuela, pero me dije What Could Possibly Go Wrong?

Pues desde que abrí el grupo, todo ha ido mal, Facebook se me ha convertido en una fuente de stress inagotable. He sido atacado, vapuleado, expulsado e insultado, día a día, por cada cosa que digo o hago referente al Steampunk. No hay manera de tener a todos contentos; las redes sociales están llenas de individuos farisaicos que siempre creen tener la razón, que se pelean unos con los otros, se dividen, se separan y crean grupos, que se llaman así mismos el colectivo y que intentan asimilarte como hicieron con Jean-Luc Picard y si no lo aceptas, entonces buscan destruirte, atacándote de manera personal, ofendiéndote para que respondas y caigas en eternos argumentos cartesianos que nadie gana. Al final, quedan heridos de todos los bandos y uno termina diciendo cosas en el fervor, que en condiciones normales, no dirías.

Me fascina la estética steampunk, amo la literatura como una forma de vida y me gusta divertirme de vez en cuando, hasta disfrazándome de gentleman del siglo XIX, pero definitivamente no me gusta la manera en que el movimiento Steampunk se maneja; mi labor como escritor es descubrir nuevos mundos, transferir imágenes y fantasías a los lectores, y por carácter y formación tiendo a no inmiscuirme en los asuntos de otros, sino a descubrir lo que hacen y dejar que sigan haciéndolo, buscando verdades más allá de la Verdad. Espero que al final, sean mis lectores los que me juzguen, no por lo que digo o dejo de decir, sino por lo que escribo.

© Joseph Remesar
(774 palabras)
Publicado originalmente en El leprechaun el 2 de octubre de 2013