Guardianes del tiempo y la coherencia
por Gustavo Piñeiro

En la novela GUARDIANES DEL TIEMPO, de Poul Anderson, el protagonista es reclutado por la Patrulla del Tiempo; una organización que fue (o será) creada por los Danelianos, nuestros descendientes remotos y el paso siguiente en nuestra propia evolución, y cuyo objetivo es mantener la línea temporal principal intacta, de modo la existencia futura de los Danelianos no corra peligro (la Patrulla fue —o será— creada porque en los milenios intermedios entre ellos y nosotros militares inescrupulosos usaron —o usarán— el viaje en el tiempo para viajar a su propio pasado y evitar el nacimiento de sus enemigos, creando así alteraciones importantes en la historia evolutiva humana, alteraciones que los Danelianos quieren evitar).

El protagonista, junto con otros reclutas, es entrenado en una base instalada en la prehistoria; y en sus ratos libres se les permite cazar: El siguiente es un diálogo que transcurre en ese momento.

—Me admiro de que nos permitan cazar —observó el americano—. Supongamos que mato a un megaterio cuyo destino era devorar a un insectívoro prehumano. ¿No cambiaría eso el futuro?

—No —replicó el inglés, más adelantado en el estudio de la teoría del viaje en el tiempo—. Mire: es como si el continuo fuera parecido a una red de bandas de caucho. No es fácil torcerla; su tendencia es siempre retornar a su..., ¡hum!.., forma primitiva. Un insectívoro aislado no cuenta; es el total del conjunto genético de la especie el que conduce hasta el hombre. Análogamente, si yo mato una res de la Edad Media, no eliminaré a todos sus ulteriores descendientes, sino que estos permanecerán inmutables, como sus mismos genes, a despecho de proceder de distinto progenitor, ya que, en tan largo período de tiempo, todos los hombres y las reses son descedientes, respectivamente, de todos los primitivos hombres y reses. Compensación ¿comprende? En algún punto de la línea, otro antepasado suministra los genes que usted creyó haber eliminado.

-Razonando así, supongamos que retrocedo en el tiempo para evitar el asesinato de Lincoln. A menos que tomase minuciosísimas precauciones, probablemente ocurriría que algún otro disparase y se culpara a Booth, de todos modos.

»Esa elasticidad del tiempo es la razón de que se permita el viaje a través de él. Si usted quiere cambiar las cosas, tiene que ir derecho a ellas y trabajar con ahínco, generalmente.

(Comparen esta idea con la que exhibe Ray Bradbury en su famoso cuento EL RUIDO DE UN TRUENO, en el cual la muerte de una mariposa prehistórica produce, millones de años más tarde, cambios en la historia social y política).

Nunca he creído que se le deba exigir a una historia de ciencia-ficción que respete todas las leyes de la ciencia, pero sí creo que se le debe exigir que tenga una cierta coherencia interna. Me pregunto si esa coherencia existe en GUARDIANES DEL TIEMPO, porque inmediatamente después del texto citado dice.

—¡Adoctrinamiento! Se nos dice, una y otra vez, que si interferimos sin que se nos ordene habrá un castigo para nosotros. No se me permite volver atrás y matar a ese bastardo de Hitler en la cuna. debo dejarle crecer, como lo hizo, desencadenar la guerra y matar a mi novia.

Obviamente el mundo hubiera sido un lugar mucho mejor donde vivir si Hitler jamás hubiera nacido, no es ése el punto en discusión; la cuestión es si lo dicho en esta segunda cita es coherente con lo que habían dicho antes. Si es casi imposible cambiar la historia a menos que uno se empeñe mucho en ello, tanto que salvar la vida de Lincoln no impediría que a la larga lo maten de todos modos; entonces la muerte de Hitler no habría impedido la guerra (lamentablemente, por cierto).

Más aún, en uno de los relatos posteriores (la novela, en realidad, está estructurada como una serie de relatos más o menos independientes) se muestra cómo la muerte prematura de un oscuro general romano cambia totalmente el curso de la historia futura. De modo que ¿en qué estamos? ¿Es fácil cambiar la historia, o no?

Podemos salvar la coherencia tomándonos de una palabra; en la primera cita dice: Si usted quiere cambiar las cosas, tiene que ir derecho a ellas y trabajar con ahínco, generalmente. ¿Qué quiere decir este generalmente? Yo creo que ahí está la salvación, que ese generalmente quiere decir que en la mayoría de los casos, en efecto, es muy difícil cambiar la historia, pero que hay excepciones (muy escasas excepciones); y que esas excepciones son nodos históricos o genéticos particularmente importantes, nodos que sí representan giros esenciales en el devenir histórico y cuya modificación o supresión significarían cambios importantes. Si interpretamos ese generalmente de esta manera creo que podemos salvar la coherencia general de la narración, sin embargo me parece que la incoherencia entre la primera y la segunda cita es insalvable.

© Gustavo Piñeiro
(804 palabras)
Publicado originalmente en Asimovia Guinea el 25 de abril de 2013