El futuro de la ciencia ficción
por Enric Quílez Castro

En un mundo tan hipertecnificado como en el que vivimos, a veces me pregunto por el futuro de la ciencia-ficción. Ésta, entendida como prospectiva o como especulación sobre las tecnologías y los avances científicos se está quedando bastante desfasada. No me extraña que triunfe la fantasía, valor refugio de los tiempos revueltos que nos han tocado, cual maldición china.

Siempre podemos recurrir a la vertiente escapista de la ciencia-ficción y darle a la space-opera aunque creo que es un recurso bastante manido, también. La ciencia-ficción filosófica o utópica parece que tampoco están muy de moda y si tenemos que recurrir a la ciencia-ficción distópica, puede que acabemos todos con una depresión de caballo.

Tal vez uno de los subgéneros que mejor resisten el paso del tiempo sea el de las ucronías, a caballo entre la ciencia-ficción y la historia.

A mí, particularmente me cuesta mucho leer esas novelas sobre la singularidad tecnológica, que describen mundos futuristas ultratecnificados en los que nuestras coordenadas culturales se desvanecen ipso facto y que son terriblemente difíciles de seguir. Lo peor es que después suelen contarnos historias bastante simplonas. Parece que el escritor ha gastado su patrimonio neuronal creando un mundo increíble y ya no le ha quedado nada para añadirle un poco de chicha a la historia.

Las space-opera no están mal, pero a la larga son bastante repetitivas. Cuando no tenemos un mejunje de razas alienígenas conviviendo en mejor o peor armonía, tenemos una historia de batallitas militares que acaban hastiando.

Por ello creo que la ciencia-ficción necesita renovarse. No sé hacia dónde o cómo, pero sí que tengo claro que si no lo hace pronto, acabará convirtiéndose en algo histórico, en algo más minoritario de lo que ya es. Tal vez la fantasía tome el relevo, no lo sé, pero tengo claro que algo huele a rancio en el sur de Dinamarca.

© Enric Quílez Castro
(318 palabras)
Publicado originalmente en El mundo de Yarhel el 18 de septiembre de 2012