Harry Potter y la ciencia-ficción
por Gustavo Piñeiro

¿Las historias de Harry Potter caen dentro de la ciencia-ficción? A primera vista la respuesta parece ser un NO claro y rotundo. El universo de Harry Potter tiene magia, hechizos, dragones, profecías y todos los demás ingredientes que parecen configurar claramente un relato de fantasía.

Pero imaginemos ahora que el lector se pusiera en la disposición de ánimo de creer que la llamada «magia» tiene una explicación «científica». Que la habilidad mágica de Harry Potter y sus amigos es sólo la capacidad de canalizar ciertas fuerzas naturales, que los hechizos (levicorpus, etc.) sólo generan vibraciones que modulan esas fuerzas y provocan los efectos observados, que las varitas son «antenas» que ayudan en esa canalización, etc.

Finalmente, el lector de los libros de Harry Potter podría ponerse en disposición de creer que esa capacidad mágica se adquiere genéticamente, por ejemplo por genes que provocan la existencia de ciertas hormonas que canalizan esa energía (una explicación no muy diferente, si se quiere, de la de los «midiclorianos» de Star Wars).

Con estas y otras explicaciones similares (para explicar la existencia de dragones, etc.), las historias de Harry Potter caerían claramente dentro de la ciencia-ficción (sin necesidad de cambiarles siquiera una coma). Estoy dando aquí una vuelta de tuerca sobre lo que dije cuando comenté el libro AZAZEL, de Asimov. Allí decía que el que un relato cayera, o no, dentro del género de la ciencia-ficción (en contraposición al género de fantasía) dependía más de la actitud del autor, que del contenido o el argumento de la historia. Digo ahora que también puede depender de la actitud del lector.

Que las historias de Harry Potter sean, o no, de ciencia-ficción no depende tanto de lo que haya escrito J. K. Rowling, sino, principalmente de cómo usted lea esas historias y busque explicarse cómo es posible lo que allí sucede.

Nota: Para muchos escritores, especialmente los cultores angloparlantes de la ciencia-ficción más dura, como Asimov o Clarke, la fantasía se encuentra en las antípodas de la ciencia-ficción. Se desprende de lo que dije antes que mi modesta opinión es que la línea divisoria entre ambos géneros es sutil y difusa.

© Gustavo Piñeiro
(362 palabras)
Publicado originalmente en Asimovia Guinea el 1 de julio de 2012