Anime y videojuegos
por Cesar Adrián González Ayala

Recientemente conseguí reunir el valor para hacer un aporte a este sitio, y lo hago para platicar de la ausencia de comentarios sobre dos medios que, a pesar de sus inconsistencias y superficialidad, representan los sectores de entretenimiento de mayor crecimiento de la actualidad.

Me refiero al anime, aquellos dibujos animados de origen japonés con contenidos que fluctúan desde lo mas irreverente y ameno a, en algunos casos, verdaderos tratados de psicología y filosofía capaces de plantear cuestiones importantes y dudas sobre la existencia.

Aunque personalmente me desagrada lo que de unos años para acá el medio ha estado presentado en aras del mercadeo y la venta de artículos de licencia, todavía es posible comentar una que otra obra que marcó en su día al anime como un medio vanguardista y de expresión contra-cultural.

En tiempos recientes, algunos estudios se han aventurado a lanzar obras que bien podrían haber terminado siendo verdaderos fiascos financieros, al no lograr activar el interruptor de consumidor del tele-espectador.

Blame! basada en el manga de Tsutomu Nihei, es una serie de episodios cortos que nos muestran las peripecias de un vagabundo por encontrar a alguien, genéticamente apropiado, para penetrar los secretos que se esconden en los bancos de datos de la Tierra, consumida por el crecimiento desmesurado de una mega estructura que se ha salido de control, convirtiéndose en otro protagonista de la historia.

Otro anime que me impactó sobremanera fue ERGO PROXY, su estética seguramente evocará a las narraciones de Bradbury, Bester y Vance. Su planteamiento es complicado al principio, demasiado misterioso, y muchos de esos enigmas no se solucionan, pero aun así al terminar no deja un mal sabor de boca, ni la sensación de perder el tiempo o haber sido timado. Cuando la humanidad ha conseguido vivir en una utopía armónica, rodeada por un ambiente devastado y hostil, los seres que han creado para servirlos están empezando a despertar, no a la locura, sino a la vida. La serie en si guarda muchas referencias a elementos de ciencia-ficción (el mas bello es el numero de ID de la protagonista: 124C41+).

El otro medio que ha ido expandiendo y honrando el mundo de la ciencia-ficción es el de los videojuegos, con historias que cubren todo el abanico de temáticas que ha producido el genero en sus mas de cien años de existencia formal. Los videojuegos desde el principio adoptaron elementos ajenos a la realidad para ambientar sus universos, siendo dos de los mas utilizados los de la ciencia-ficción y la fantasía.

Uno de los juegos que mas incluye elementos de la ciencia-ficción es Halo, aunque la mayoría solo conozca de él que son disparos y blancos, y algunas reseñas hablen muy mal de ese tipo de juegos.

Los que, como yo, hayan sido picados con una espinita de curiosidad sobre el universo interno del juego, tal vez hayan descubierto los elementos en que están basados, y eso podría ir desde el homenaje hasta el mas absoluto de los plagios. El mas obvio sería la megaestructura que le da nombre a los juegos, Halo, una construcción monumental con forma de aro que sostiene un ambiente artificial y que esconde mas enigmas que respuestas, obviamente un calco del Mundo Anillo concebido por Larry Niven, aunque en menor escala (150 millones de kilómetros de diámetro en el caso de Niven contra apenas 10 mil en el caso de Bungie).

Una de las referencias a la ciencia-ficción que mas me fascino fue el Flood, una especie de organismo parasitario que convierte a sus huéspedes en verdaderas maquinas de matar sin raciocinio. Pues leí por allí que son en realidad un peculiar microorganismo el cual al ser introducido en el huésped, comienzan a infectar y convertir en copias idénticas a las células adyacentes, en un proceso denominado replicación lisogénica. Este microorganismo no solo convierte a toda forma de vida en copias de si mismo, sino que acumula los recuerdos, conocimientos y rasgos de personalidad de sus integrantes, convirtiéndose en una inteligencia compuesta, capaz de estar presente en donde sea que cada forma Flood se encuentre, todo el tiempo, al mismo tiempo.

Eso es nada mas y nada menos que una referencia a La Cosa, el terrorífico ser extraterrestre que imitaba la forma y la conducta de aquellos a los que asimilaba, pudiendo plantar el caos entre los integrantes supuestamente inteligentes y racionales de aquella desafortunada expedición científica.

Aunque se que no tienen el prestigio, la creatividad y la capacidad de exploración de las grandes obras escritas y filmadas del genero, son cada vez mas los guiños que despertaran la nostalgia y la emoción que los fanáticos de la ciencia-ficción hemos acumulado a través de los años.

© Cesar Adrián González Ayala
(786 palabras)