LAS GRAVES PLANICIES podría ser película
por Antonio Santos

La empresa zaragozana Vórtice 3D ha expresado su interés por adaptar LAS GRAVES PLANICIES a algún formato que no excluye la producción cinematográfica, que sería, según desarrolla esta empresa sus trabajos, en animación 3D. Otras propuestas que barajan podrían ser una serie (de animación) o videojuego, para el cual, y todos los lectores de la novela lo saben, el libro se presta además maravillosamente, dada su estructura, la resonancia de sus personajes y la capacidad que pueden desarrollar para enfrentarse a los muchos peligros (no sabéis cuántos) que Marsoon tiene, y donde los Rossum no son los peores (claro: están Forson y su hermana, Liana) Los enigmáticos grises darían más de una sorpresa desagradable. (Por no hablar de los colosales) Empiezo a prepararme a la idea de que los personajes de la historia se enfrenten a una sucesión de aventuras donde sus hazañas puntúen y permitan adquirir nuevas y mejores armas y partidas gratis a quienes logren superar los distintos obstáculos, que supongo alguien en la mencionada empresa ya empieza a contemplar y adaptar.

Aunque es muy estimulante contemplar la posibilidad de ver las planicies en la pantalla de plata, debo ser conservador (en esto también) y refrenar un ataque de euforia, pues comprendo que atravesamos por una profunda crisis económica y que este proyecto, de cristalizar definitivamente, debe encararse como una especie de superproducción que aúne esfuerzos de quizás otras empresas e Instituciones (y ya están metiendo la tijera en éstas) porque por desgracia este país no ha articulado su Hollywood autóctono donde se premie a quienes se dejan los riñones en el esfuerzo, y no a los que orean el carnet político (la de proyectos que me han jodido por no tener el carnet del partido de los trabajadores) y enarcan la zeja cuando convenga, así en plan perro de Pavlov (léase: las meretrices del cine) para derrochar subvenciones bien inmerecidas en mierdas estratosféricas de la Guerra Civil en todas sus fases y gases.

España, defendí hace poco, es fecunda en autores que tienen mucho que contar y que rompe con una línea trivial y costumbrista de cine que, vaya, no digo no deba hacerse, pero sí que, ¡cojones! nos dejen a los que queremos afrontar otro tipo de historias un espacio suficiente y digno para desarrollarlas. Porque ¿qué diferencia hay entre Steven Spielberg y yo, en un momento dado? Él crea, yo creo. Él tiene instinto, yo creo que también. Lo que nos diferencia es que, en cierto instante, se encontró con un medio, agresivo y puñetero, en efecto/no lo niego, pero que le prestaba la posibilidad de ser... Steven Spielberg. Si finalmente LAS GRAVES PLANICIES llegase tan lejos, creo que es un mérito que muchos deberíamos celebrar, porque podría ser una de las iniciativas dispuestas a romper esta monotonía gris en que está sumergido, por caso, nuestro cine. Y, en especial, motivo extra de alegría para quienes tuvieron la audacia de confiar en la propuesta que representa las planicies y darle el voto de confianza de editarlo. Ante todo, asumiré cautelosamente esta noticia. Pero confiaré en los venturosos hados para que el asunto nazca, se desarrolle y viva muchos años en salud y prosperidad. Pero entre tanto llega ese momento, os invito a leer las respuestas a la entrevista que me efectuaron hace poco y donde reflexiono sobre distintos aspectos de mi obra, y cómo mi enfoque del mundo o su percepción influye en sus párrafos.

Vuestro Scriptor.

© Antonio Santos
(573 palabras)
Publicado originalmente en Una historia de la frontera el 3 de junio de 2011