Rajín de Sura, qassai
por Francisco José Súñer Iglesias

La ciencia-ficción es, ante todo y sobre todo, un género de aventuras. Se le podrá dar todo el barniz ideológico que se quiera, utilizar como escenario para reflexiones más o menos profundas sobre la naturaleza de la sociedad y el alma humana, convertirla en otra cosa que no se sabe muy bien que es, pero que inevitablemente conserva su esencia fundamental. Siempre, aunque se la disfrace y se oculte tras largos y sesudos parlamentos, la aventura acaba surgiendo, rompiendo las costuras de los trajes apretados y arrollando los discursos con carreras e incursiones al borde del abismo.

La ciencia-ficción es un género de frontera. Gene Roddenberry ya lo definió así en la entradilla de Star Trek, y fue más allá, la ciencia-ficción es la única forma de explorar la última frontera. Por eso, novelas como el que hoy presento dentro del serial son la quintaesencia del género, aunque en este caso, el escenario elegido no resulte tan espectacular como en otras ocasiones, y a veces pueda parecer que tiene más que ver con la capa y espada. Eso es engañoso, no hay más que recordar DARIO, de Eduardo Gallego y Guillem Sánchez, para saber que no hay que precipitarse sacando conclusiones.

RAJIN DE SURA, QASSAI es, con toda las de la ley, una historia de frontera. Está ambientada en Matsumai uno de los continentes del planeta Aris, centenares de años despúes de la colonización humana. Ha pasado el tiempo suficiente como para que la mayoría de los arisios que viven alejados del espacipuerto de Pálasti hayan olvidado su origen terrestre. Su vida es dura, pegados al terruño, las jornadas resultan agotadoras y sus costumbres se han adaptado a un entorno áspero y muchas veces despiadado. El esclavismo es todavía, en las zonas aisladas, un comercio prospero, la falta de una autoridad efectiva, más allá de Concejos locales, ha impulsado una casta de asesinos que rubrican con sangre el incumplimiento de la palabra dada. En general, las desigualdades económicas y tecnológicas hacen de Aris una tierra fascinante.

Como es obvio, Rajín de Sura es nuestro protagonista. Ya le conocemos de una de las aventuras del sacerdote renegado Di Stefano, BRINDIS POR UN INCIERTO FUTURO, en las que capítulo a capítulo crece como personaje hasta el punto de exigir el protagismo absoluto que alcanza en esta novela. En ella veremos como Rajín se hace adulto y se convierte en asesino profesional, sus inicios y el germen de su leyenda, que le llevará a ser un mito en todo Aris.

Aunque cronológicamente esté situada mucho antes que BRINDIS... e incluso EXTREMAUNCIÓN (la presentación de Di Stefano) es recomendable leerla tras estas dos. No es que revele grandes cosas respecto a sus predecesoras, pero como en cierto modo es independiente de ambas, y desvela por completo el pasado de Rajín, puede afectar el halo de misterio que le rodea en BRINDIS...

RAJIN DE SURA, QASSAI tiene muchas influencias, pero es la narrativa de Jack Vance la que más claramente se impone entre ellas. héroes de una pieza, un cierto relativismo moral entre los protagonistas y sus antagonistas, gentes y paisajes exóticos, una atractiva mezcla entre primitivismo y modernidad, todo lo necesario para hacer de RAJIN DE SURA, QASSAI, una perfecta novela de aventuras.

© Francisco José Súñer Iglesias
(542 palabras)