Crónicas CienciaFiccionísticas
¿Por qué unas Crónicas CienciaFiccionísticas?
por Guillermo Ríos Alvarez

A estas alturas del partido, comienzos del siglo XXI, resulta una obviedad afirmar que la gran mitología del siglo XX, la colección de todos nuestros sueños y pesadillas codificados en una épica de héroes y villanos, es la Ciencia-ficción. Sin embargo, no siempre la gente lo ha reconocido así ni se ha considerado como una perogrullada porque hay algo substancialmente distinto en la manera de entender el mundo, que subyace por detrás de la Ciencia-ficción. Las civilizaciones antiguas entendían que el mundo era como era, por el resultado del choque de fuerzas muchas veces ciegas y caprichosas, que el hombre debía sobrellevar como mejor podía, a punta de sacrificios rituales que no tenía sentido entender, sólo cumplir. Fue la época de Jehová o Zeus lanzando rayos, de Ishtar seduciendo guerreros, de Huitzilopochtli exigiendo sangre humana. Pero a partir del siglo XIX, con la Revolución Industrial, extensos sectores de la Humanidad pasaron a entender el mundo de otra manera, como una colección ordenada y racional de leyes que puede ser investigado, y frente a las cuales el ser humano no necesariamente está a su merced, sino que puede llegar a entenderlas y domesticarlas mediante la investigación científica. Por lo tanto, los viejos cuentos de dioses y demonios tuvieron que dar paso a algo más: a narraciones en las cuales el elemento científico estuviera intrincado con la trama y aún el modo de vida de los personajes. De ahí a la Ciencia-ficción, hay sólo un paso.

Sin embargo, pese a que es indispensable el estudio de la Ciencia-ficción para entender nuestra cultura moderna, a título personal no me he encontrado con una buena historia de la Ciencia-ficción online en castellano, que cumpla con los requisitos de sencillez y completitud. Incluso la Wikipedia en castellano no siempre resulta demasiado ilustrativa, exacta o precisa respecto de los temas del género. Esto no quiere decir que no existan buenos artículo sobre los más variados aspectos de la Ciencia-ficción: la blogósfera está inundada de material sobre escritores, autores, dibujantes, películas, etcétera. Pero éstos son los árboles, y hablamos aquí de alguna crónica que se refiera al bosque en su conjunto como tal. Porque no es lo mismo hablar de la proto Ciencia-ficción del Racionalismo dieciochesco, que del mito del acero del XIX, del tecnooptimismo de la Edad de Oro, del nihilismo de la Nueva Ola, o de la angustia vital del Cyberpunk. Cada etapa de la Ciencia-ficción es distinta porque responde a las características mentales de épocas también distintas, y no se puede entender toda ella bajo el mismo molde. Por esta razón, siguiendo el adagio de «si quieres que lo hagan bien, házlo tú mismo», he escrito mi propia historia de la Ciencia-ficción, bajo el título de Crónicas CienciaFiccionísticas.

La intención de las Crónicas CienciaFiccionísticas es ofrecer una panorámica general de la evolución del género, desde sus primeros indicios en el Renacimiento (o incluso, según algunos, dentro del mundo grecorromano) hasta la actualidad en que vivimos la resaca posterior al Cyberpunk. No pretende ser una serie de monografías ni un tratado en profundidad sobre el género, y el aficionado conspicuo probablemente eche de menos varios autores u obras relevantes, así como un análisis más pormenorizado de los hitos más relevantes. Pero no es mi intención hacer un trabajo tan profundo, que para eso hay muchos otros textos en Internet que abordan sobre aspectos especializados del género. La idea de las Crónicas CienciaFiccionísticas es conectar los hitos más relevantes y ponerlos contra el tapiz del desarrollo histórico del género. Hay omisiones, por supuesto, y algunas bastante importantes o aún garrafales, pero tengo confianza en que la visión de conjunto que proporcionan las Crónicas CienciaFiccionísticas suplen con creces las carencias particulares que se puedan tener en este respecto. Además, el lector siempre puede documentarse más y profundizar sobre determinados tópicos a su antojo, con la cartografía segura que le proporcionarán las Crónicas CienciaFiccionísticas.

En cuanto a mi mismo como autor, me inicié en el mundo de la Ciencia-ficción en 1993, cuando participé de lo que probablemente fue el primer taller literario dedicado al tema en Chile, y que fue impartido por el escritor Sergio Meier, cuyo prematuro fallecimiento en agosto de 2009 fue una pérdida colosal para el género en el país. Con posterioridad a dicho taller me zampé cuanto libro de Ciencia-ficción cayó en mis manos, así como más de algún manual o tratado sobre el tema. También he escrito Ciencia-ficción por mi cuenta, y al momento de redactar estas líneas, estoy a punto de publicar TECNÓFILO: CONQUISTADOR DE MARTE, un spin-off steampunk de MARBOD EL BÁRBARO, así como escribiendo los capítulos de lo que será el Quinto Ciclo de CORONA DE AMENOFIS, una blogoserie que mezcla Ciencia-ficción con la soap opera al estilo Melrose Place. Se suma a eso mi afición por la Historia, que me permite hacer relaciones entre lo que ocurre dentro del mundillo de la Ciencia-ficción etapa por etapa, y los grandes acontecimientos y la mentalidad de cada época.

Termino estas líneas agradeciendo la gentileza de don Francisco José Súñer Iglesias, quien ha ofrecido republicar las Crónicas CienciaFiccionísticas en el prestigioso y venerable Sitio de Ciencia-ficción. De esta manera espero que este material sea un aporte para los lectores que se están iniciando en el género, y aún para los ya veteranos y curtidos, incluso puede ofrecer alguna idea nueva, algún autor medio en la sombra, o algún concepto novedoso que le permita replantearse el género como un todo. Dicho lo cual, nos estamos encontrando con cada nueva entrega de las Crónicas CienciaFiccionísticas.

© Guillermo Ríos Alvarez
(937 palabras)