La loca ciencia-ficción de algunos políticos
por Dixon Acosta

A la ciencia-ficción se le acusa en ocasiones de imaginar situaciones y mundos inconcebibles. De forma injusta ciertas personas para referirse a cuestiones absurdas dicen que lo planteado es digno de un argumento de ciencia-ficción. Sin embargo, como suele decir la manida frase, la realidad suele superar la ficción, la ficción científica habría que agregar.

La imaginación calenturienta no es sólo patrimonio de escritores y guionistas de cine fantástico. En boca de los líderes mundiales ciertas teorías, muchas veces provocan situaciones que no son nada inocuas como cuando el ex presidente George W. Bush convenció a varios de sus colegas sobre las armas de destrucción masiva del anterior régimen en Irak, lo que ha costado a esa nación asiática millones en vidas, bienes e historia. No resulta extraño en alguien que dijo textualmente: ¡Nuestros enemigos son innovadores y tienen recursos, y nosotros también. No dejan de pensar nunca en nuevas maneras de hacer daño a nuestro país y a nuestra gente, y nosotros tampoco!

En América Latina, lugar proclive a la imaginación, no en vano aquí surgieron universos maravillosos como Macondo y todo el realismo mágico de García Márquez, no hemos sido exentos de los intentos de gobernantes por convertirse en especuladores científicos, para la muestra tenemos ejemplos recientes en boca de dos reputados e ilustrados mandatarios. Las referencias que mencionaré abajo van con respectivos enlaces a sitios en donde pueden comprobarse las citas textuales.

El gobernante venezolano Hugo Chávez, hace gala de una impresionante erudición en cuanto tema humano pueda existir. Como cualquier científico lanza hipótesis, algunas que verdaderamente llaman la atención, como cuando acusó a Estados Unidos de provocar con una máquina el terrible terremoto de inicio de año en Haití, como lo informaron en su momento los noticieros del mundo:

Hay otras teorías que el locuaz comandante ha expresado en sus consejos de ministros, retransmitidos por televisión, sobre las cuales no me pronunciaré, porque algo de razón deben tener, sobre todo por los símiles utilizados, como cuando habló sobre el mapa genético de las moscas, los gusanos y la especie humana. Al no ser especialista, no puedo entrar a juzgar las afirmaciones que aquí se hacen.

La más reciente muestra del ingenio presidencial la ha dado el líder boliviano Evo Morales, al despacharse contra ciertos alimentos, concretamente el pollo con hormonas femeninas, lo cual explicaría las desviaciones masculinas, en sus palabras. De manera extraña, ninguna organización no gubernamental ha protestado contra esta teoría que indirectamente ataca por igual a pollos y homosexuales. Seguro que si el presidente Evo perteneciera al otro extremo de la corriente ideológica, habría sido fuertemente censurado, en fin, cosas de la hipocresía universal.

No me corresponde hacer reflexiones políticas, cada lector sacará sus propias conclusiones sobre quiénes detentan el futuro de algunos de nuestros pueblos.

© Dixon Acosta
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