El parasitoide más famoso de la ciencia-ficción
por Jorge Romo

Ya van varias veces que amigos y colegas cienciaficcioneros me hacen algunas preguntas sobre la escena clásica de la película ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO, en donde un tripulante de la nave muere fatalmente cuando la bestia alienígena más cruel y despiadada le sale de las entrañas. Al rememorar tan fantástica escena me pierdo por un momento en la inmensidad de mis recuerdos hasta que me doy cuenta que mis interlocutores, con cierta desesperación en el rostro, aguardan mi respuesta.

Para contestar tan interesante pregunta nos tenemos que sumergir en el mundo de la Ecología (que es el estudio del medio ambiente y su interacción con los seres vivos; no confundir con Ecologismo: movimiento social que a través de diferentes manifestaciones se busca cuidar la naturaleza) Dentro de esta disciplina científica, existe la llamada Depredación: interacción ecológica en la cual un organismo, para alimentarse y así poder sobrevivir, tiene que consumir a otro.

Existen varios tipos de depredación; uno de los más estudiados es el Parasitismo. En este ocurre que un organismo (el huésped) alberga dentro de sí a otro (el parásito) Este último se alimenta de los recursos que va encontrando dentro del huésped, aunque es poco común que mate a este último. Un ejemplo clásico viene a ser la tenia: aquel gusano plano que puede llegar a medir varios metros de longitud y que se puede albergar en los intestinos humanos. En este caso, conocido como teniasis, el parásito absorbe nutrientes esenciales pare el ser humano (huésped) reduciendo en cierto grado su calidad de vida, pero sin matarlo (esto último es muy poco frecuente) Ahora bien, ustedes se estarán preguntando si el caso del alienígena en la mencionada película es un caso de Parasitismo. Pues bien, la respuesta es no.

A donde hay que dirigirnos es a una variación conocida como Parasitoidismo. En este tipo de depredación, el parasitoide infecta al huésped para después devorarlo por dentro. La muerte del huésped se presenta cuando el animal que lo ha estado comiendo por dentro sale de este. Un ejemplo viene a ser las diferentes especies de avispas que inyectan sus huevos dentro de las orugas. Las larvas de avispa devoran lenta pero inexorablemente a la oruga por dentro para terminarla matando en cuanto salen de su cuerpo. El caso de ALIEN entonces es un caso de Parasitoidismo.

Me parece que con esto es suficiente. Si ustedes son lectores entusiastas de la ciencia-ficción y si les preguntan sobre el caso de la película mencionada de Ridley Scott, sin dudarlo ni un momento responderán apabullando al instante a su curioso interlocutor.

© Jorge Romo
(430 palabras)