Una gran familia
por Mikel Peregrina

Encontrar guiños dentro del mundillo de la ciencia-ficción resulta algo habitual para cualquier aficionado inmerso en el género, en cualquiera de sus modalidades. Es fácil descubrir como unas series remiten a otras, o películas, o libros. Las direcciones son múltiples.

Traigo a colación, verbigracia, el curioso ejemplo de Klaatu Barada Nik To! las palabras que activan al androide Gort del extraterrestre Klaatu en ULTIMÁTUM A LA TIERRA (THE DAY THE EARTH STOOD STILL, la versión de 1951, no me he dignado aún a visualizar el remake) y que también son las palabras que el personaje de Bruce Campbell debe recitar para coger el libro del NECRONOMICÓN en EL EJÉRCITO DE LAS TINIEBLAS, la tercera parte de la trilogía de cine de terror Evil Dead, de Sam Raimi.

Así, desde la emisión de Star Trek TNG (The Next Generation) resultaba curioso hallar actores, ya sea como colaboradores en un episodio o en papeles secundarios cuyo renombre ha alcanzado cierto standing. Asombra descubrir las dos colaboraciones de James Cromwell (famoso por su papel de granjero en BABE, UN CERDITO VALIENTE) quien las describió como provechosas y divertidas, tanto en TNG como en DS9 (Deep Space Nine) O también una jovencísima Nikki Cox que frisaría los diez años, interpretando a una extraterrestre, Sarjenka, que se hace amiga del androide Data en el episodio PEN PALS de la segunda temporada.

Por supuesto, están los actores con una larga carrera a sus espaldas para los que TNG supuso un plus añadido, como es el caso de Woopi Goldberg, que representó a Guinan, la camarera de la cantina de la Enterprise en TNG, o Colm Meaney, que apareció como segundón en el transportador de la Enterprise y trabajó después en películas como CON AIR (1997) o en LAYER CAKE, CRIMEN ORGANIZADO (2006) con Daniel Craig. Por no hablar, por supuesto, de Patrick Stewart.

Al visualizar Stargate, también encontramos numerosas colaboraciones, en especial, de actores de diversas series de Star Trek, en parte intuyo que para captar al público trekkie, extenso grupo de espectadores fans de este tipo de productos. Probablemente los productores observaron las serias deficiencias que la serie poseía, mucho más inverosímil y contradictorio que el universo de Gene Rodemberry, construido con mucho más detenimiento y atención, y así pretendieron otorgar a Stargate una mayor fuerza para conseguir cuotas más altas de pantalla. No lo sé, es sólo una hipótesis.

Así, es posible es encontrar a Robert Picardo (El doctor en Voyager) como el Sr. Woolsey tanto en Stargate SG-1 como en Stargate Atlantis; a Colm Meaney como líder de la Genei en Stargate Atlantis; o a Connor Trineer como Michael, el espectro medio humano, también en Stargate Atlantis.

La lista no se queda ahí. ¿Qué sucede con en caso de Ben Browder y Claudia Black? Ambos empezaron a despuntar en la ciencia-ficción gracias a sus papeles de, respectivamente, protagonista y coprotagonista en Farscape. Terminada esta serie, reaparecen como protagonistas también en la novena y décima temporada de Stargate SG-1. Cierto es que Claudia Black ya había aparecido como invitada en un episodio de la octava temporada, pero ahora se convierte en permanente, incorporándose como quinto miembro del SG-1.

¿Qué será la siguiente? —me pregunto— ¿Actores de Battlestar Galactica en Stargate Universe? Todo se andará.

© Mikel Peregrina
(545 palabras)
Publicado originalmente en Blog Ciencia ficción el 10 de marzo de 2009