La NASA contra la generación YouTube
por Carlos Cotta

Hace algunos años, Pedro Jorge hacía una reseña de ON SF, uno de los 50 libros que leyó el año anterior (ahora que comienza el año, voy a hacer yo también propósito de alcanzar algún bonito número de lecturas; 50 estaría bien, pero voy a fijar una cota inferior más modesta para empezar; por ejemplo, 28 es perfecto) El libro en cuestión es de Thomas M. Disch, poeta y escritor de ciencia-ficción, y en él el autor vierte comentarios bastantes cáusticos en relación con el género y con algunos escritores. Me interesa en particular su afirmación de que la ciencia-ficción ha secuestrado el programa espacial, al haber creado y perpetuado el mito de la exploración humana del espacio. Hay varios aspectos reseñables en esta afirmación, como por ejemplo (1) si la exploración espacial humana es un mito o no, (2) si realmente tiene secuestrado al programa espacial, y (3) si de ser ciertos los dos puntos anteriores, ese hecho es positivo o negativo. Analizar cada uno de estos tres puntos daría para mucho, así que me voy a detener brevemente en el punto (2)

En principio, tal como yo interpreto la afirmación de T. M. Disch, diríase que hay una serie de metas científicas del programa espacial que serían objetivamente preferibles, pero que se han postergado en favor de otras metas menos productivas debido a la presión social, erróneamente dirigida por la visión sesgada que la ciencia-ficción ha estampado en nuestro acervo cultural. En lo que al punto (2) concierne, lo importante de la esta interpretación es la existencia o no de dicha presión social en favor de metas poco productivas, relativas a la exploración espacial humana en concreto. De hecho, entre las prioridades declaradas de la NASA está el volver a la Luna a corto plazo, y el visitar Marte a medio plazo (con tripulaciones humanas en ambos casos) Pero, ¿son prioridades forzadas por la presión social?

Básicamente, los gestores de la NASA están preocupados porque los jóvenes muestran mucha apatía en relación con las misiones espaciales tripuladas. La culpa de esta apatía: Google y YouTube, que tienen saturados a los muchachos. La explicación de la apatía es desde luego de aurora boreal. Tal como apunta Sean Carroll en Cosmic Variance, podría ser que la juventud simplemente tuviera la suficiente inteligencia como para no dejarse impresionar por proyectos faraónicos e inútiles. En cualquier caso, dejando de lado el posicionamiento subyacente en relación a la utilidad de las misiones tripuladas, sí parece claro que la percepción general hacia volver a la Luna o pisar Marte no es nada positiva (más claramente en relación a la Luna, quizás porque el objetivo de Marte se atisba muy lejano) El supuesto secuestro del programa espacial por un poderoso meme proveniente de la ciencia-ficción pierde entonces mucha credibilidad.

Por cierto, no tienen desperdicio las contramedidas que la NASA está considerando para combatir la apatía: contratar a actores conocidos como David Duchovny o Patrick Stewart para hacer campaña de marketing. El meme al rescate...

© Carlos Cotta
(503 palabras)
Publicado originalmente en La Singularidad Desnuda el 1 de enero de 2007
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