Guerritas de edición
por Francisco José Súñer Iglesias

La Wikipedia tiene un valor indiscutible como fuente rápida de información. Particularmente no la tengo como demasiado fiable a nivel general, su propia filosofía abierta la hace demasiado sensible no ya solo al vandalismo más burdo, sino a la pequeña modificación mal informada, la tendenciosa y sectaria, o la autopublicidad exagerada y sin fundamento. Por no hablar de que la calidad media de la redacción de los artículos es mediocre, los hay muy buenos y los hay directamente infames producto de traducciones automáticas casi sin revisión, traducciones hechas por aficionados con una cantidad de falsos amigos alarmante, o redacciones sencillamente confusas debido a la intervención de innumerablea autores, o rebosantes de errores tipográficos y faltas de ortografía, lo que introduce un punto de incertidumbre bastante alto. No obstante, es útil como información de primera mano y siempre es posible (y recomendable en demasiados casos) cotejar los datos que ofrece con otras fuentes.

Para los demagogos que argumenten que la posibilidad de arreglar los posibles desaguisados está a un golpe de ratón y un minuto de edición, decirles que ya lo se, gracias, alguna cosilla he arreglando, e incluso hecho aportaciones en artículos como, por supuesto, el dedicado a la ciencia-ficción.

Sin embargo, hay políticas éticamente cuestionables de la Wikipedia que me impiden involucrarme en el proyecto de una forma más natural. El fundamental es la política perversa de la Wikipedia de añadir el atributo nofollow (no seguir) a los enlaces externos. El asunto es demasiado prolijo y hay sitios donde se explica con detalle.

En resumen, la Wikipedia proclama a los cuatro vientos que no es una fuente primaria de información, es decir, que no la genera, no investiga ni certifica que sus contenidos sean fiables. Eso ya lo sabíamos por las causas indicadas anteriormente, por lo tanto, la Wikipedia exige una referencia a una fuente externa que respalde los datos aportados por el editor de turno. Hasta aquí todo correcto. Lo perverso del nofollow es que la propia Wikipedia califica automáticamente como no fiable el enlace a esa fuente supuestamente originaria del dato. La idea original del nofollow era evitar que los enlaces puestos en los artículos con el único fin de captar el prestigio de la Wikipedia en los buscadores, y por tanto ganar relevancia en las búsquedas, carecieran de valor, pero con su uso indiscriminado lo que se hace es quitar el valor de esos enlaces externos que se ponen para confirmar el dato de la Wikipedia, mientras que la Wikipedia se beneficia de los miles de enlaces que, inocentemente, apuntan hacia ella. El sistema no funciona de una forma tan simple, pero las implicaciones éticas son notables.

Otro problema de la Wikipedia son las guerras de ediciones. Hace poco me he visto envuelto en una y de las de peor especie, no ya por una cuestión de matices o puntos de vista y con un usuario con nombre y apellidos con el que poder mantener una discusión al respecto, sino con un vándalo anónimo (sólo quedan registrados por la IP de origen) que empezó a cambiar aquí y allá detalles importante de la entrada , de forma indiscriminada y sin indicar el motivo de los cambios. Fundamentalmente, modificaba repetidamente la definición de ciencia-ficción elaborada por Eduardo Gallego y Guillem Sánchez en su artículo ¿Qué es la ciencia-ficción? Puede que no sea la mejor o más precisa, pero me parece particularmente acertada y, muy importante, es la conclusión final del extenso y razonado artículo de referencia.

Tras revertir unas cuantas veces los cambios (de hecho no fui el único usuario que lo hizo) el vándalo empezó a introducir boutades como la de Norman Spinrad, o definiciones simplistas como una de las muchas dadas por Asimov. Al día de la fecha parece que ya se ha cansado de introducir cambios arbitrarios en ese sentido, pero el 23 de octubre ocurrió algo curioso, desde una de las IPs usadas por el vándalo se editó la entrada dedicada a la borrando, entre otros, los nombres de Eduargo Gallego y Guillem Sánchez, efectivamente, los autores de la definición que con tanto empeño alguien se esforzaba en hacer desaparecer.

Puede parecer un ejercicio de paranoia ociosa pensar que el autor de estas modificaciones sea el mismo y le moviera la inquina personal, porque esto tampoco se ha traducido en acciones de vandalismo en las páginas de estos autores, pero hay un sector de la crítica y el fandom español que no han ocultado nunca su animosidad personal hacia ellos, y aunque llevamos unos cuantos años en los que no se ha vuelto a tocar el tema, tampoco me resultaría extraño que alguien visitando la Wikipedia se encontrara sus nombres, reviviera viejos rencores y actuara con las tripas antes que con la cabeza.

En España pensábamos que las Guerras Fandomitas estaban enterradas y olvidadas, pero parece que se reproducen en Guerritas de Edición que a estas alturas resultan estériles y estúpidas hasta decir basta.

Actualización de septiembre de 2016: Ahora resulta que ni Eduardo ni Guillem parecen tener relevancia enciclopédica y un par de pobres bibliotecarios bastante mal informados (una (parece) tal Jaluj y un (parece) tal Tarawa1943) han considerado a bien borrar las entradas respectivas. A lo mejor es que ni Eduardo ni Guillem han ganado los premios más prestigiosos del género en España (El Alberto Magno, el UPC y el Ignotus), a lo mejor es que Eduardo nunca ha sido presidente de la AEFCFT, y es hasta posible que nunca hayan publicado libro alguno. Como razonar con un bibliotecario de la Wikipedia (y ya no digo el hecho de pedir colaboración) es como pegarse de cabezazos contra las murallas de Ávila, intentar rehabilitar o reformar esos artículos es exponerse a ser bloqueado, de modo que así quedarán las cosas. Luego hay quejas de que si no se colabora, que si las colaboraciones no son de buena calidad, que como es posible que haya Wikis de idiomas minoritarios con más entradas que la Wiki en español..., En fin, quien pierde es la Wikipedia.

© Francisco José Súñer Iglesias
(967 palabras) Créditos