Asteroides famosos
por Dixon Acosta

Nadie duda que Rafael Nadal es una estrella del deporte mundial, ahora realmente es un astro pues el Observatorio Astronómico de Mallorca bautizó un asteroide en su nombre, ¿o mejor sería decir, con su nombre? En fin, sea como sea, hay una piedra en el espacio exterior que detenta el nombre del tenista español.

El primer asteroide descubierto en 1801, por el astrónomo italiano Giuseppe Piazzi en el Observatorio de Palermo, fue bautizado Ceres, siguiendo la tradición greco-romana de llamar a los objetos celestes con los apelativos de dioses y héroes de la mitología. En la edad moderna y contemporánea, los astrónomos han diversificado las fuentes de las denominaciones de sus descubrimientos (avalados por la Unión Astronómica Internacional) desde matemáticos, físicos, hasta iconos de la cultura y entretenimiento. Resulta interesante dar una rápida ojeada por algunos de estos asteroides.

Algunos llaman definitivamente la atención como el 8661 Ratzinger, en honor del actual Papa Benedicto XVI, quien ya está más cerca del cielo, así lo comparta con 7100 Martín Lutero. El 7328 Casanova debe estar a la caza de alguna supernova ó alguna estrella de Hollywood. Aunque los Beatles se separaron en la Tierra, parece que estarán unidos afuera, al menos 4147 Lennon, 4148 McCartney, 4149 Harrison y 4150 Starr, así como una larga lista de músicos tanto clásicos como contemporáneos, no sería extraño que resultara una sinfonía espacial. Al hablar de las estrellas del cine, cobra mucho más sentido al saber de 4238 Audrey (Hepburn), 9341 Gracekelly, quienes estarán dirigidas por 7032 Hitchcock. En cuanto a escritores, aunque se diga que recientemente descubrieron los restos de Antoine de Saint-Exupéry, algunos preferimos imaginar que el novelista piloto voló fuera del mundo y ahora se le conoce como 2578 Saint-Exúpery, así como el 2675 Tolkien, podría hacer parte de algún anillo planetario y obviamente literatos como 5020 Asimov, 4923 Clarke, 6371 Heinlein, que previamente trascendieron por su contribución a la ciencia-ficción.

En el firmamento, no sólo hay personas, también personajes ficticios, como el 2598 Merlín y el 3552 Don Quijote, que comparten espacio con 2309 Mr. Spock, quien puede tener una conversación muy lógica con 5049 Sherlock (Holmes) mientras es testigo 5050 Doctorwatson. Al mismo tiempo, esperando un Martini se encuentra 9007 James Bond (quien aparece dos veces, si contamos a 13070 Seanconnery)

Si alguna vez en el cosmos, se escucha el sonido de una pelota de tenis rebotando entre planetas y satélites, se le puede atribuir al 128036 Rafaelnadal.

© Dixon Acosta
Bogotá, Colombia
(412 palabras)