Lector perdido en busca de consejo
por Arturo Martínez Parra

Hace algún tiempo dejé de leer las reseñas de las contraportadas de muchos de los libros que leo. Me he hecho una larga lista con clásicos de la ciencia-ficción que no conozco, y después de comprarlos o de pedírselos prestados a mi hermana, pasito a pasito voy atacando uno a uno. La cosa es que no me atrevo a leerlas. Me explico. Acabo de terminar mi primera novela de Domingo Santos: HACEDOR DE MUNDOS Y mira por donde, cuando llevo leída la mitad de la novela, me atrevo a leer la sinopsis que de la misma hay en la contraportada. Traigo aquí una parte de la misma.

Tal vez sin el desastre de la nave «Descubrimiento» Javier Ortega no hubiera llegado a conocer nunca su poder… Pues bien lo sorprendente es que en mi novela la nave se llama Pólux II y el protagonista David Cobos. No acierto a comprender a qué se debe semejante error en la publicación y sólo se me ocurre que el autor hubiera pasado a la editorial un resumen previo, y fue de este resumen de donde se redactó, para posteriormente ser cambiados esos detalles por el autor. La publicación es de Ultramar Editores 1ª edición, noviembre 1986. Este hecho me ha reafirmado aun más en mi decisión de no leer las reseñas hasta pasada la mitad de la novela al menos. Pero déjenme seguir.

Al morir sus padres en la jungla africana, Tarzán es criado por Kala, una joven gorila, como si fuera uno más de la manada. Tras el encuentro con seres humanos, viaja a Inglaterra y recupera lo que le pertenece: un nombre —sir John Clayton—, una vasta hacienda, y un título, el de conde de Greystoke. Pero, realmente, siempre será un hombre a caballo entre la civilización y la selva. El texto constituye la sinopsis sita en la contraportada de la novela editada en 2004 por El País, dentro de la colección de literatura juvenil El País aventuras. Compré la colección para mi hijo, y aproveché para releer TARZÁN. Me dice un amigo poeta que con este término: releer, es como se refiere La Intelectualidad a leer por primera vez un clásico sin tener que avergonzarse públicamente de semejante carencia en su formación. Pues bien decía yo, que de aquella oportunidad, aproveché para releerme toda la colección (juro que seis no tuve que releerlos) Y me quedé de piedra al comprobar el texto que he copiado. Todo el que haya disfrutado de la lectura de la obra de Burroughs sabrá que la sinopsis es falsa y una de dos: o confunde la trama con la de las novelas posteriores (lo cual desconozco porque no las he releído) o, lo que es peor, no conoce la novela aunque seguramente haya visto la película.

Y sigo con Internet. Descubrí la página web Bibliopolis.org y hojeando me encuentro la crítica de la novela EL ÁRBOL FAMILIAR de Sheri S. Tepper. Cual es mi sorpresa cuando veo que no se limita a criticar la novela sino que, además, desvela parte fundamental de la trama. Detalles esenciales que solo se conocen hasta bien avanzada la novela son expuestos claramente en la reseña, y otro que sólo se descubre al final se insinúa —absténgase de consultar la reseña quien no la conozca—. Entiendo que no es fácil hacer un comentario de una obra sin explicar nada fundamental de la misma, pero por eso mismo no todo el mundo está capacitado. En los dos últimos casos supongo que se trata de falta de profesionalidad en el primero no lo sé, todavía sigo aturdido por lo insólito. El último caso es harto frecuente en muchos comentarios (de las películas para qué voy a hablar)

© Arturo Martínez Parra
(617 palabras)