Obligaciones
por Francisco José Súñer Iglesias

De cuando en cuando me llegan voces recordándome la enorme responsabilidad que tengo y las monumentales obligaciones que el Sitio me impone. Voy a intentar ser breve al respecto porque se trata de un tema serio y que debe considerarse con calma y ponderación. La lista de responsabilidades y obligaciones debe ser acotada con precisión, sin dejar dudas ni posibilidad de malentendidos, debe ser definida con firmeza, sin titubeos.

En un principio, esta lista de obligaciones se puede resumir en tres:

Ninguna
Cero
Nada

De acuerdo que son sinónimos, pero como he dicho, es preferible describir la situación con claridad para evitar equívocos, pero por si acaso lo desarrollo de una forma más elocuente: ser responsable de esta web no me impone ningún compromiso ni carga hacia la ciencia-ficción y/o literaturas asociadas, ni hacia su difusión, ni hacia su mejora, ni hacia su asentamiento como género de prestigio.

Ninguna, nada, cero.

Ya hay mucho guru esforzado que se ha echado sobre sus sufridas espaldas la penosa misión de iluminar a los descarriados en el Verdadero y Único camino, yo no tengo ninguna intención de hacer nada parecido, a lo sumo exponer mi opinión sobre algunas cosillas relacionadas con el género, dar opción a unos y otros para que usen el Sitio como expositor de sus propias opiniones y pinitos literarios, y retransmitir las noticias que me llegan. Punto.

Yo con esto me entretengo y me lo paso bien. No tengo ninguna necesidad de justificarme por mis gustos, no me acompleja pirrarme por las aventuras espaciales, no me preocupa hacer que el Sitio crezca como la espuma para pavonearme, evito el autobombo, y la autocrítica no se traduce en confesiones públicas ni propósitos de enmienda hipócritas, sólo en continuas mejoras. Ni quiero ni veo porqué tengo que responsabilizarme ni obligarme a nada, no quiero ser creador de opinión, predicar, pontificar, ni convencer a nadie de nada, no quiero ser un Master del Universo, ni Buzz Lightyear, ni salvar la Galaxia de malignas invasiones alienígenas.

Esto con respecto a lo que es la ciencia-ficción por si misma, cosa distinta son las personas que han elegido el Sitio como expositor. Han depositado su confianza en mi, y por ello si me siento en la obligación de ofrecerles un lugar lo bastante cómodo y visible para que sus escritos no se pierdan en los laberintos de la red. Intento que se tengan noticia de ellos en listas y foros, que los buscadores los cataloguen adecuadamente, y que su lectura sea un ejercicio agradable y descansado. Pero ya hablamos de personas, no de entes inasibles que cada cual entiende de la forma que mejor le parece, y muchas veces ocurre que, pretendiendo empujar al ente, se arrolla a la persona, y no me parece a mi que en este mundo en el que nos movemos, mayormente por pura afición, se deba permitir que entes, egos ni responsabilidades queden por encima de las personas, la satisfacción de una coma bien puesta o unos minutos de entretenimiento relajado.

Quien quiera ejercer de Atlas o Sísifo tiene todos los orbes y piedras del Universo a su disposición, yo no necesito nada de eso.

© Francisco José Súñer Iglesias
(528 palabras)