Especial Décimo Aniversario
Falta de profesionalidad
Especial Décimo Aniversario
por Francisco José Súñer Iglesias

La gran diferencia entre los medios profesionales (es decir, aquellos que obtienen ingresos a beneficio de sus propietarios y pagan a sus colaboradores) y los aficionados (que pueden obtener algún tipo de ingreso, o no, con la única intención de autofinanciarse, y en modo alguno remuneran a sus colaboradores) es que los primeros tienen claras obligaciones, tanto hacia sus propietarios, que hacen de ellos un vehículo de sus propias inquietudes y necesidades, como hacia sus clientes, que exigen un rigor y unos acabados que, al menos en apariencia, le den ese marchamo de profesionalidad. Los segundos se pueden permitir una cierta relajación en ese sentido, pero a la vez gozan de mayor libertad. Al no tener que dar cuentas a nadie los temas a tratar y los enfoques de los mismos se amplía hasta límites inimaginables, tampoco es necesario que el plantel de colaboradores tenga un historial deslumbrante, suele bastar el buen juicio y una cierta gracia a la hora de expresarse. Al existir únicamente la voluntad de compartir y divulgar, cualquiera con un mínimo conocimiento del tema a tratar puede hablar de ello, siempre teniendo en cuenta lógicamente, que su público potencial es gente con menos conocimientos aún que él mismo.

El medio profesional no debe permitirse eso, en modo alguno. Resultaría paradójico, por poner un ejemplo, que en una revista sobre Redes el doctor en Telecomunicaciones que la dirige hable largo y tendido, en cada editorial, de la dura cualificación a la que se ha de someter un ingeniero para llegar a adquirir los conocimientos necesarios para moverse en las procelosas aguas de la transmisión de datos, y en las páginas interiores encontremos un largo artículo sobre topología de redes escrito por un abogado (que además alardea de ello) Nada impide al licenciado en Derecho adquirir los conocimientos suficientes como para hablar sobre redes con pleno conocimiento de causa, pero resulta desconcertante. Nadie pensará que eso es un proyecto profesional, a lo sumo un cúmulo de buenas voluntades (hasta bien documentadas, porqué no) y que quizá el abogado debiera profundizar más en el conocimiento de la LSSI, que para eso le han formado, que en la mejora cualitativa que supone cablear con un grupo 6 en vez de un grupo 5, que sin desmerecer el autodidactismo, no es lo suyo.

Otra diferencia entre el medio profesional y el medio aficionado son los objetivos, la planificación. El medio profesional debe saber hacia donde se dirige, cuales son sus metas. El aficionado no lo necesita en modo alguno. En el caso del Sitio su nacimiento fue fruto de un experimento. No había un plan, ni unos objetivos ni unas expectativas. Simplemente cacharrear con el HTML. Era un nuevo juguete, un juguete que ofrecía algo que hasta entonces resultaba complejo, la capacidad de dar a los textos un formato agradable y publicarlo de forma instantánea. Nada de imprentas, nada de distribución, nada de inversiones excesivas, simplemente publicar. ¿El qué? Cosas sobre ciencia-ficción, en mi caso, y paradójicamente, al no tener metas, ni en lo que respecta al HTML ni a la ciencia-ficción, el HTML se ha convertido en mi trabajo, y el Sitio ha permanecido en el tiempo como una afición más, el Sito más que como un medio de comunicación hay que verlo como una colección, y a mi como un coleccionista. Más paradojas; la colección nunca estará completa, pero el coleccionista disfruta completándola.

En ese sentido resulta una experiencia relajada y divertida, no hay obligaciones, ni plazos de entrega, ni una orientación clara hacia ninguna tendencia. Hay pautas, eso sí, la actualización semanal es una reminiscencia de aquel año 1997 cuando, para evitar las facturas telefónicas de cuatro páginas, había que controlar cronómetro en mano las conexiones a InfoVia, hay una cierta deriva hacia las formas menos pomposas de entender el género, no se pretende en modo alguno elaborar complejos estudios académicos sobre las obras de las que se habla, simplemente eso, hablar de ellas y reunir la mayor cantidad de pareceres posible, en definitiva, la idea es ofrecer una visión amplia sobre el género, aportar datos y opiniones, difundir noticias de actualidad, todo desde la perspectiva del aficionado a la ciencia-ficción, siempre de una forma ligera, en el sentido de asequible, pero con seriedad.

Nadie duda, ni siquiera yo mismo, de que el Sitio es una web completamente amateur, sin pretensiones, con motivaciones de aficionado y hecha por y para los aficionados... a la ciencia-ficción.

© Francisco José Súñer Iglesias
(741 palabras)