Starfleet Academy: un proyecto que resurge
por Antonio Quintana Carrandi

El pasado 8 de septiembre Star Trek cumplió su cuadragésimo cumpleaños, y casi coincidiendo con este evento, la Paramount anunció el rodaje de una nueva entrega cinematográfica de la saga, que llegará a las pantallas en 2008. Según parece, la película tratará sobre los años de Academia de Kirk y Spock, por lo que vendrá a ser una precuela de toda la Saga Trek, exceptuando, quizás, Enterprise. Al frente del equipo de producción estará J.J. Abrahams, un reputado productor televisivo con éxitos de la talla de Alias y Perdidos en su palmarés.

Puede que parezca original eso de narrar las aventuras de Kirk y su fiel Spock en la Academia de la Flota Estelar, pero en realidad esta idea no es nueva. A principios de 1991, cuando se preparaba la celebración del vigesimoquinto aniversario de Star Trek, Harve Bennett, importante productor televisivo que había llevado las riendas de la saga fímica Trek desde LA IRA DE KHANN, propuso a la Paramount filmar una película que narrase los años de Academia de los legendarios protagonistas de la serie. Se titularía STARFLEET ACADEMY y sus principales protagonistas serían Kirk, Spock y el gruñón de McCoy. Kirk llegaba a la Academia procedente de la granja que sus padres poseían en Iowa, Spock ingresaba en ésta en contra de la voluntad de su padre y McCoy, que aspiraba a ser médico a bordo de una nave estelar, trataba de encontrar un sentido a su vida después de desconectar los aparatos que mantenían vivo a su padre, como vimos en LA ÚLTIMA FRONTERA. Kirk y Spock, rivales al principio, acababan haciéndose amigos cuando el primero defendía al vulcano de una agresión racista. Como es lógico, los papeles principales no podrían ser interpretados por Shatner, Nimoy y Kelley debido a su edad, pero estaba previsto que aparecieran al principio y al final del film. Bennett estaba muy entusiasmado con la idea, en la que había trabajado durante más de dos años. Pero su gozo acabó en un pozo. La todopoderosa Paramount le dijo que podría hacer su película, pero sólo después de rodar una sexta entrega con los actores originales de Star Trek, a fin de conmemorar adecuadamente el 25º aniversario de la Saga. Tremendamente disgustado con la actitud de la Productora, Bennett rechazó producir la sexta película, y no sólo por la razón antes mencionada, sino también porque solamente le daban once meses de plazo para la realización del nuevo filme, para que el estreno coincidiera con la celebración del 25º aniversario de la Saga, y él estaba convencido de que no podría hacer un buen trabajo en tan poco tiempo.

Hay que decir, en honor a la verdad, que el proyecto de Harve Bennett fracasó también por culpa de los trekkies más radicales y por la postura de Shatner y compañía. La Paramount recibió miles de cartas de fans que se negaban a aceptar que otros actores interpretaran a sus personajes preferidos. Los actores, por su parte, tampoco se mostraron conformes con la idea. Y para acabar de rematarlo, el mismísimo Gran Pájaro de la Galaxia, Gene Roddenberry, dejó claro que tampoco lo aprobaba, ya que estaba convencido de que los personajes y los actores que los habían interpretado durante un cuarto de siglo ya eran indisociables. Así que la idea de Bennett fue descartada. Posteriormente se habló de realizar una serie televisiva con el mismo planteamiento, pero también esto fue olvidado.

No soy un trekkie ortodoxo, de esos que coleccionan compulsivamente todo el merchandising que genera la saga y se disfrazan de klingon o vulcano. Sólo soy un gran aficionado a la ciencia ficción en todas sus manifestaciones, y me alegra saber que pronto llegará una nueva aventura Trek a las pantallas. Creo que contar las andanzas académicas de Kirk, Spock y McCoy puede dar muy buen resultado de cara a relanzar la saga. Abrahams ha dicho que veremos algo completamente nuevo, pero que respetará, al mismo tiempo, el genuino espíritu Trek. Si cumplen estas premisas, podemos estar seguros de que la película valdrá la pena. Y hasta puede que a los trekkies más recalcitrantes acabe por gustarles.

No obstante, opino que la idea de Bennett daría mucho más juego en formato de teleserie. En una serie de tv se pueden desarrollar los personajes con más profundidad psicológica y, a la vez, urdir tramas argumentales paralelas que enriquezcan el conjunto, haciéndolo más atractivo para el público. Esta, naturalmente, es una opinión personal mía y, por tanto, perfectamente discutible. Pero no hay que olvidar que Star Trek nació como serie de tv y que, a pesar de los excelentes largometrajes que conforman la Saga, siempre asociaremos ésta con la pequeña pantalla.

El 2008 está, como quien dice, a la vuelta de la esquina. Los trekkies estamos de enhorabuena, pues podremos disfrutar de nuevas aventuras de la tripulación clásica del Enterprise. La espera merecerá la pena. Y quién sabe. Si el filme tiene éxito, a lo mejor hasta sacan una nueva serie.

© Antonio Quintana Carrandi
(828 palabras)