Lectores de ciencia-ficción vacunados
por Ramón Batalla

Decía Orson Scott Card en una conferencia sobre ciencia-ficción que el lector del género acostumbra a ser más listo, de media, que el lector de literatura mainstream de corrientes más generalizadas.

De una frase al estilo: Levantó el ojo y miró las dos lunas fijamente por poner un ejemplo; para un lector de ciencia-ficción existen infinidad de detalles contextuales a la frase que automáticamente queda fijados en su mente sin problemas.

—Un ser no humano con un solo ojo mirando dos lunas desde un planeta que evidentemente no es la tierra.

Para un lector no conocedor del género la misma frase puede tener connotaciones totalmente diferentes.

—Una persona tuerta y mirando dos lunas… ¿dos lunas? ¿Podría ser una metáfora…? ¿pero de qué? No lo entiendo… no me gusta, no lo compro.

Aunque me parece políticamente incorrecto, el abordar la inteligencia de los lectores, estoy convencido que, aunque podría ser cierto el comentario de Orson, no es lo más interesante de la distinción entre lectores de género o de mainstream, entre otras cosas porque el buen Lector, en mayúsculas, puede con todo tipo de libro y la calidad del libro se valora independientemente de si la materia es novela negra, ciencia-ficción, erótica o intriga.

Si que es cierto que existen libros de ciencia-ficción que requieren de buenos, o como mínimo aposentados, conocimientos de física por lo que una buena formación científica es más que útil, pero son los menos (por ejemplo EL MUNDO DE ROCHE, MARTE ROJO o EL INSTANTE ALEPH) la mayoría de ciencia-ficción se puede leer con o sin formación científica.

La principal diferencia es, para mí, la capacidad que tiene el lector habituado a la ciencia-ficción de asimilar ideas que puede parecer extrañas o difícilmente absorbibles para los lectores que no sean habituales del género. Temas como la clonación humana (UN MUNDO FELIZ o GENTE DE BARRO) la nanotecnología (NEUROMANTE) la ingeniería genética (RITO DE CORTEJO) las relaciones no ortodoxas entre personas (LA LUNA ES UNA CRUEL AMANTE o MUERTE DE LA LUZ) la inteligencia artificial (CIUDAD PERMUTACIÓN) los cambios climáticos (DUNE, TIERRA) la realidad virtual (SHOW CRASH) la robótica (BLADE RUNNER o EL HOMBRE DEL BICENTENARIO) por poner unos cuantos ejemplos son temas habituales de la ciencia-ficción que se han revisado por infinidad de escritores y nos han dado argumentos a favor y en contra para cada uno de ellos lo que nos permite a veces debatir con cierto conocimiento porque sabemos como nos va influir cada uno de esos avances ya que hemos explorado todas sus aplicaciones en las novelas de ciencia-ficción.

En definitiva el lector de ciencia-ficción asume que la vida es cambio, crecimiento y evolución y están más preparados para aceptar esos cambios, son más inmunes a las alergias producidas por nuevas ideas. Cuando clonaron la ovejita Dolly fue una revolución conceptual de ideas, el mundo se dio en la sien con lo que la ciencia-ficción llevaba años pronosticando empezaba a dar sus primeros pasitos en la realidad.

Seguiremos con las vacunas de ideas de la ciencia-ficción para que no nos acatarremos ante cualquier nueva realidad palpable.

© Ramón Batalla
(524 palabras)
Publicado originalmente en En Clave Pública el 15 de septiembre de 2005
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