¿Un buen escritor? ¿Asimov?
por Diego Marquez García-Cuervo

Me declaro asimoviano hasta la médula. Soy, y he sido durante años, participante activo del GrupoAsimov, administro una página Web dedicada en exclusiva a don Isaac, poseo una de las más extensas bilbiotecas españolas de la obra del buen doctor. No soy, así lo creo, sospechoso de antiasimovianitis...

...pero salvo que mis facultades mentales se hayan mermado con la edad hasta el punto de pertenecer ya al subconjunto humano de los idiotas, no tengo mas remedio que estar de acuerdo con la inmensa mayoría de las opiniones que cuestionan la capacidad literaria de Asimov.

Isaac Asimov no es Ray Bradbury, ni Arthur C. Clarke, con quien comparte tantas otras cosas, ni siquiera es Heinlein con sus claroscuros, con sus paladas de cal y arena. Gente toda esta de su misma generación. Afortunadamente. ¡Qué aburrido sería que todos fuesen uno y todos escribiesen igual!

El Asimov escritor de ficción nace y crece, se desarrolla en su contexto. ¡Qué novedad acabo de escribir! Y debemos entender cual es el contexto de Asimov:

* Asimov es un científico enamorado de la Ciencia cuyo mayor interés es la divulgación científica, no la creación literaria. Su producción total responde a la proporción 10:1 a favor del ensayo divulgativo sobre la ficción, cuento o novela. Y no solo sus números cantan su interés sino que él mismo en sus comentarios nos lo dice por activa y por pasiva. El se siente mejor, se divierte más contándonos, explicándonos ciencia, dejando divagar su mente errabunda sobre temas científicos que escribiendo ficción.

* Literariamente Asimov es un producto directo de John W. Campbell Jr. y su política editorial. Como nos dice el mismo Isaac en 1971 con motivo de la muerte del editor John Campbell fue mi padre literario. Su estímulo y su ayuda lo han sido todo para mi Y ya sabemos lo que eso significa: ciencia-ficción hard, donde si no hay una idea cientifica conductora del relato no es publicada por Campbell. La dictadura editorial de Campbell se dilata en el tiempo desde los finales treinta hasta casi los setenta. Estamos hablando de casi cuarenta años de producción de ciencia-ficción donde la mano de hierro del temible editor sojuzga a toda una generación de escritores. Sus cheques solo llegaban a sus acólitos. Asimov ni salió de este ámbito de ficción, ni quiso salir salvo para escribir ensayo. Cuando los autores empezaron a investigar nuevos campos de ficción, cuando el estilo empezó a surgir como algo fundamental en sí mismo Asimov simplemente ya no estaba, no producía ficción. La evolución, lógica por lo demás, de la ciencia-ficción hard hacia otros mundos, la New Age, de los sesenta y setenta fue algo extraño a Asimov, era un tren en el que él no viajaba.

* Deliberadamente el estilo de Asimov es simple, directo, sencillo. Lo fundamental de Asimov es la idea, su concepto de la creación literaria apunta directamente a la transmisión de una idea. No le interesa el modo ni la forma, es únicamente el concepto expuesto lo que le mueve, por ello no debemos esperar arabescos, ni barroquismos, ni por supuesto exploración de nuevas formas literarias. Su discurso es eminentemente explicativo: de ahí que su inmensa mayoría de relatos se resuelven finalmente en un monólogo, o secuencia de monólogos, donde se expone con claridad meridiana la finalidad del texto.

* Declarado por él mismo: una de sus lecturas favoritas es Agatha Cristhie y eso se nota en su obra. Un porcentaje muy elevado de su producción de ficción pertenece más al genero detectivesco que a cualquier otra adscripción, incluida la ciencia-ficción. LAS BÓVEDAS DE ACERO o EL SOL DESNUDO no dejan de ser puras novelas de detectives, sólo el entorno es ciencia-ficción. Tanto es así que fue derivando del thriller de ciencia-ficción hasta la ficción puramente detectivesca, véanse las colecciones de relatos de Los Viudos Negros. Su estructura mas querida es esta y es la que más utiliza.

Y como se ha repetido hasta la saciedad... ya es solo cuestión de gustos.

© Diego Marquez García-Cuervo
(668 palabras)