Camino de Talamant
por Íñigo Fernández

Hace años escuché a un amigo comentar que quien quisiera escribir debía contar con las agallas necesarias tanto para decidirse a hacerlo como para estar delante de la hoja en blanco sin perder la calma. En ese momento, yo no estaba en condiciones de comprender el significado de sus palabras dado que era un depredador que, como otros tantos, gustaba de sentarme en el sillón preferido para devorar toda obra de ciencia ficción que cayera en mis manos.

No niego que con cada una de las lecturas empezó a rondarme una idea que, poco a poco, terminaría por seducirme: Además de leer, ¿por qué no me atrevo a escribir? me dije un buen día. Entonces las dudas me asaltaron pues no sólo comprendí sino que también viví lo dicho por mi amigo tiempo atrás. ¿Tendré lo necesario para escribir? ¿Por dónde empezar? ¿Qué trama escoger? ¿Cómo hilarla? ¿Con cuántos personajes trabajar? ¿Qué características tendrán?

La novela que a partir de hoy se presenta en El Serial, amable lector, es el resultado de estas y otras preguntas más que me han acosado, y que, siguen haciéndolo cada vez que me siento delante de esa temible página en blanco con la intención de dar vida a un nuevo capítulo de esta saga. Sin embargo, sería injusto por mi parte tildarlas como lastres en el proceso creativo pues reconozco que han sido, de igual forma, uno de los motores que me ha impulsado a escribir esta aventura.

No obstante lo anterior, debieron pasar varios años antes de que tuviera la oportunidad (y las agallas) de madurar esta idea que había rondado por tanto tiempo mi cabeza, de darle cuerpo y sustancia a través de una serie de entregas periódicas y, finalmente, de animarme a compartirla contigo, amigo lector.

CAMINO DE TALAMANT es una historia que empezó a gestarse a raíz de mis primeros acercamientos al trabajo de Jack Vance, escritor del que me declaro como uno de sus más devotos admiradores gracias a ese talento que tiene para inventar costumbres, universos y sociedades extravagantes que maravillan por su diversidad y su exotismo y que, al mismo tiempo poseen, algo que llama la atención del lector por encontrarse estrechamente vinculado con su presente. En el conjunto de la obra de Vance, la evolución del hombre es más un cambio paulatino que una ruptura violenta, es un continuo que trasciende el tiempo y el espacio para tender un puente entre el recuerdo y el olvido, entre el pasado y el presente, entre la antigua tierra y sus hijos expatriados.

En esencia, esta una novela en la que la traición, la amistad, la justicia, la avaricia, la nobleza, el tesón y el ingenio se desarrollan en medio de las aventuras y las intrigas protagonizadas por un grupo de personajes comunes que, en esencia, distan de representar los arquetipos heroicos propios de la ciencia ficción tradicional.

Dicho lo anterior no me resta más que invitarte a que inicies este viaje por el CAMINO DE TALAMANT.

© Íñigo Fernández
(499 palabras)