Ilión: ¿el asedio o la estafa?
por Alfonso Merelo

La nueva novela de Dan Simmons ya está (casi) disponible en las librerías. La esperada, y alabada, ILIÓN se presenta en España publicada por Ediciones B.

Los libros de la colección Nova tienen siempre una introducción, a cargo de su director Miquel Barceló, que requieren leer con tiento, porque en ocasiones se vierten comentarios destrozaargumentos que pueden dejar al lector atónito.

En ILIÓN sorprende la disculpa del director de colección acerca de la manera de editar esta novela. Barceló se deshace en elogios para con Simmons y su novela, como es natural, y al mismo tiempo entona un mea culpa, o más bien sua culpa, porque Ediciones B ha decidido partir la novela en dos libros. Barceló explica que debido a la traducción al español de Rafael Marín el libro ha visto incrementada su longitud y que parece muy extenso para publicarlo en castellano en un solo tomo pues se iría a 800 0 900 páginas. Él no era partidario de partirlo, pero el mercado y las imposiciones editoriales marcan y tal y cual.

Consideremos la disculpa del director válida y consideremos que él tampoco ha tenido nada que ver en la decisión de dividir la novela en dos libros. Es decir a partir de aquí todo lo que diga no se debe de interpretar como un ataque a Miquel Barceló.

Y dicho esto tengo que afirmar que editar ILIÓN de este modo es una ¿estafa? que vulnera los derechos del autor, al cercenar su obra por la mitad, pero justo por la mitad, y también vulnera los derechos del lector que se queda con un palmo de narices con un final que no lo es.

¿Les gustaría ir al Prado y ver la mitad del Jardín de las delicias un día y a la semana siguiente la otra mitad? O, hablando de TROYA, ¿dejar a Brad Pitt en la pelea contra Héctor para retomarla tres meses después? Desde luego a mí no. Y eso es precisamente lo que ocurrirá si leen este trozo de novela. Se podría argüir que el autor ha pensado su obra en dos partes y que el final de ILIÓN (la original, claro), también deja al lector diciendo ¿será posible lo que me ha hecho este tío? Pero eso es una táctica buscada por el autor que es soberano en esta cuestión. No es en ningún modo admisible que una editorial parta, como le venga en ganas y obedeciendo a intereses puramente crematísticos, un producto que está concebido para ser leído con una continuidad.

Las excusas esgrimidas se hacen un tanto extrañas. ¿Muchas páginas? TRÁNSITO de Connie Willis tiene casi 900 y se editó en un solo tomo. ¿El mercado no es capaz de absorber una novela tan extensa? Habría que preguntar a la colección Gigamesh con algunas novelas mucho más largas en su extensión.

Parece ser que la editorial trata a sus lectores como mera carne de compra ya que piensa que tragarán con esta política de engaño y timo (lo entrecomillo porque realmente si se lee la introducción se sabe que es lo que nos ofrecen, así que legalmente están cubiertos). Y probablemente tengan razón. El lector esperará tres meses, porque encima nos anuncian que ni siquiera se van a editar las dos graciables partes en que han convertido ILIÓN, una detrás de otra. El recochineo es doble pues hay que pagar dos veces y esperar tres meses para poder leer una sola novela. Curiosamente si se suma el precio de la primera parte de la novela y de la segunda, que supongo que saldrá aproximadamente por el mismo que la primera, nos vamos a la bonita cantidad de 30 euros por un producto que, comparativamente con otros de la misma colección y extensión, debería de salir por unos 20 a 24 euros. ¿Es ese el motivo? Pues todo apunta a que es así. ¿No se les ha ocurrido reducir el tipo de letra para hacer un volumen aceptable? Pues parece que no.

Y entonces ¿qué hace el lector? ¿La compra, o no? Desde luego el texto merece su lectura, pero habría que preguntarse si la actitud de la editorial merece nuestra confianza. Particularmente creo que no, pero me temo que es una decisión personal y que cada uno debe decidir en conciencia si traga con los tejemanejes editoriales o los manda un poco lejos.

Al final la culpa la tendrá el traductor al que le ha salido un tocho enorme por no haber recortado frases, que no se enfade Rafa que es simplemente una broma.

© Alfonso Merelo Solá
(753 palabras)