Historia de la ciencia-ficción - Introducción
por José Enrique León Alcalde

Si cualquier época histórica ha tenido su propia manifestación literaria (novela de caballerías en la baja edad media, utopías en el renacimiento e ilustración, literatura gótica y romántica en el siglo XIX, etc...- no cabe duda que la expresión literaria del siglo XX ha sido por excelencia la ciencia ficción.

La ciencia ficción es un invento americano que nace en la segunda década del siglo XX. Ahora bien, ciencia ficción se ha escrito desde tiempos remotos, lo que ocurre es que tales obras no aparecen con tal denominación. El romano Luciano de Samosasta escribe un viaje a la Luna, también lo hará Cyrano de Bergerac. En el siglo XIX, Mary Shelley dará a luz FRANKENSTEIN O EL MODERNO PROMETEO, considerada por muchos críticos como la primera obra de ciencia ficción. Obras de Robert Louis Stevenson, Jack London, Edgar Allan Poe, etc.. son ciencia ficción. No podemos olvidar aquí a Jules Verne y Herbert George Wells, considerado este último como el padre de la ciencia ficción.

Todos estos autores escriben ciencia ficción, lo que va a ocurrir es que el término no ha nacido todavía cuando han publicado su obras y se habrán llamado, romance científico, literatura de aventuras, etc..

Vamos a denominar entonces ciencia ficción moderna a las obras que aparecerán a partir de los años diez del siglo XX.

Aunque como he dicho más arriba la ciencia-ficción es un invento americano, esto no es del todo cierto, pues esta llegará a América procedente de Europa y de la mano de un austriaco emigrante. Sin embargo es aquí en el Nuevo Mundo donde hallará el ambiente y medio idóneo para su difusión.

Toda literatura necesita un soporte específico para su difusión. El soporte por excelencia de la ciencia ficción en sus comienzos son las revistas pulp. Pulp es un término anglosajón que significa pulpa y viene a referirse al material con que estaban hechas las revistas. Por extensión pulp englobará también en adelante tanto las características del soporte en cuestión como a las obras que aparecen en dicho soporte. Así vemos que con el correr del tiempo, pulp va a ser sinónimo de literatura escapista o de evasión, con unos mínimos requisitos literarios y en donde van a predominar los escenarios de acción y aventuras. En las revistas pulp, aparecen pues, historias de detectives, del oeste, de intriga, de amor, de aventuras y por supuesto de ciencia ficción.

Estas características especificadas hacen que dicha literatura sea considerada por un amplio sector que podríamos denominar culto y selecto, como literatura de segunda mano que no puede codearse con otras obras clásicas y de autores de primera línea.

Pero aquí empieza la paradoja de esta historia, pues o bien consideramos a Sir Arthur Conan Doyle, Charles Dickens, Wilkie Collins, por poner sólo algunos ejemplos, como autores de segunda línea, cosa a todas luces errónea o convenimos que en las revistas pulp también existe buena literatura, ya que estos autores publicaron algunas de sus obras en dicho tipo de revistas.

Hoy en día, el sambenito de este tipo de publicaciones parece que se ha levantado y casi todos los entendidos y estudiosos convendrán que al margen de obras y autores que no merecerán figurar en la historia del género, han aparecido otras obras y otros autores que se pueden considerar como grandes obras maestras y grandes autores.

Aunque como ya hemos dicho la ciencia ficción empieza en el siglo XX, nosotros vamos a comenzar nuestro recorrido en la más remota antigüedad y trataremos de dar un repaso lo más exhaustivo posible a todas las obras que tengan afinidad con el género que nos atañe.

© José Enrique León Alcalde
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