La excusa de la ciencia-ficción
José Enrique León Alcalde

Hace poco tiempo leí una novela etiquetada como ciencia-ficción titulada LA COMPAÑÍA DEL TIEMPO, de Kage Baker. La autora, según leí en la contraportada de la obra es una autoridad, en el estudio de la época isabelina. Esta circunstancia se deja notar de forma evidente en la novela y hace que los vestigios del género que pudiese tener se diluyan entre sus páginas.

La hipótesis de la que parte Kage Baker es que se puede viajar al pasado, pero no se puede alterar nada de lo que se encuentra allí. Sin embargo, si es posible traer objetos al presente. Como se ve, el postulado de Baker es muy cómodo pues así no existen paradojas ni equívocos temporales. Esto hace que la novela no se pueda catalogar de ciencia-ficción exactamente, pero sí de novela histórica.

Kage Baker se limita a crear una historia aderezada con algunas pinceladas de ciencia-ficción, pero en la que el meollo resulta ser la historia que crea en la época isabelina.

Viene esto a cuento, porque muchos autores utilizan el género como excusa, y se explayan contando historias que nada o muy poco tiene que ver con la ciencia-ficción. Se me ocurren ahora mismo algunos ejemplos como el de Orson Scott Card, que en su saga de Ender lo que prima es la idiosincrasia o comportamiento del protagonista sobre la guerra emprendida contra los insectores, que aparecen como meras comparsas de la saga. Por otra parte toda la saga esta impregnada de aspectos religiosos (recordemos que Card es mormón) morales y éticos. También Lois McMaster Bujold, en su saga de Miles Vorkosigan se centra más en el carácter del héroe y en la aventura en sí misma, que en la ciencia-ficción que hay implícita en el argumento.

Hay un ejemplo intermedio en esto de la ciencia-ficción adulterada. Poul Anderson en sus series de los Guardianes del Tiempo, hace algo parecido a Baker, sin embargo hay una diferencia grande, pues Anderson si cambia el pasado y sus obras se tiñen de verdadera ciencia-ficción.

En realidad estas obras no son malas en su campo respectivo, pero como ciencia-ficción dejan mucho que desear. Me considero un poco purista en el género y me siento un poco estafado cuando leo obras de este tipo. Si Baker hubiese eliminado los aspectos especulativos de su obra y se hubiese limitado a contar su historia, hubiera conseguido una buena novela histórica y no una mediocre de ciencia-ficción.

© José Enrique León Alcalde
(412 palabras)