Hwehadsdjr, yaa kkehg trtffa
Francisco José Súñer Iglesias

Luis G. Prado, dentro de la colección Bibliópolis Fantástica, acaba de reeditar y traducir él mismo el clásico de Fredric Brown MARTIANS, GO HOME. En esta nueva traducción ha recuperado fragmentos perdidos en la ya conocida y, cuestión ésta que ha supuesto una notable agitación en los mentideros, también ha cambiado la traducción del título, dejando de lado el clásico MARCIANO, VETE A CASA y aportando en nuevo MARCIANOS GO HOME!

El mismo lo explicó así en ;

    Dejando de lado lo entrañable que me resulta por ser el de toda la vida, a mí el título MARCIANO, VETE A CASA me parece una traducción imperfecta y equívoca del original MARTIANS, GO HOME.

    Imperfecta, porque se carga el juego de palabras con Yankees, Go Home (nadie dijo nunca en ninguna manifestación yanqui, vete a casa), y equívoca porque se refiere a un marciano, personalizando demasiado (cuando parte de la gracia de la novela es que llegan mil millones de marcianos), y porque me suena ñoño (y esto ya es manía mía: oigo marciano y casa y pienso en E.T.).

    Así que cuando compré el libro me planteé las opciones: a) conservar el título tradicional (descartado por lo ya dicho), b) traducirlo más fielmente (hubiera quedado MARCIANOS, FUERA, o algo así, que me parece soso) o c) fijarme en qué se había hecho en otras lenguas. Los franceses lo han titulado siempre MARTIENS, GO HOME! manteniendo la expresión intraducible en inglés, y me gustó la idea. De ahí MARCIANOS, GO HOME!

Sin embargo, el razonamiento de Luis tiene un agujero bastante importante. Según lo que entiendo, lo de MARCIANOS GO HOME! viene a cuento de respetar el espíritu del título original en el que se parodiaba el Yankees, go home tan habitual entre el personal irritado con los neoimperialistas de la época (recuérdese que el libro es de 1955)

Obsérvese con cuidado, (no tocar, recién impreso) que la expresión original de repulsa es Yankees, go home, es decir, se le decía al invasor/visitante (e importante), en su propio idioma (inglés más o menos macarrónico), que se fuera con viento fresco de allí.

El título original de la novela, MARTIANS, GO HOME, remedaba la puya e incluso quedaba graciosa, la traducción original MARCIANO, VETE A CASA, parece una traducción literal y sosa sin muchas más pretensiones (aunque obsérvese también que, cuidadosamente, y para conservar la musicalidad, se cambia de plural a singular) pero conservando el título tal cual traducido.

¿Que nos ha hecho Luis? Un enjuague un tanto extraño en espanglis de Chamberí; traduce el sujeto (o como se diga ahora) Martians, por Marcianos, hasta ahí sin mayor problema, pero luego, y de forma desconcertante, deja sin traducir el objeto directo (o indirecto, que ya ni me acuerdo, que soy de la primara de los planes del 70... el predicado, me soplan por aquí) go home, de modo y manera que nadie que lea el título sabrá que quiere decir. Un inglés se quedará pensativo ante el enigma de a quien quieren mandar a casa, un español sin saber que quieren hacer con los marcianos.

¡¡Pero amiguitos!! ¿Y qué hay de los marcianos? Por pura lógica lo propio sería mandarles a la playa en su propio idioma, para que se enteren de que va la vaina, algo así como Hwehadsdjr, yaa kkehg trtffa, que en mastuerzo significa, más o menos Joputa bicho feo, o te sales el sembrao o te corro a cantazos hasta tu pueblo

Luis, nos has matao, pero lo que no se te puede negar es un asombroso sentido mercantil; ni una edición impecable, ni una traducción minuciosa, ni una presentación con manduca gratis para la prensa hubiera conseguido lo que ha conseguido un simple cambio de título... que todo el mundo hable sin parar del nuevo libro de Brown.

© Francisco José Súñer Iglesias
(632 palabras)