Decálogos: del crítico
Julián Díez

Llevo quince años haciendo críticas de ciencia-ficción en diferentes medios. Los críticos somos el pim-pam-pum de la ciencia-ficción, y en ocasiones creo que nos lo merecemos. Mi experiencia me indica que es algo que podríamos evitar si nos guiáramos por una serie de pautas simples. Ya sé que yo mismo no lo he hecho en el pasado, pero con los años se aprende. Aquí está mi experiencia para quien pueda ser útil

    1. La crítica es una herramienta de orientación para el lector. Aun si tu juicio es favorable al libro, debería ser posible que un lector al que no vaya a gustarle decidiera no leerlo; aun si tu juicio es negativo, debería haber pistas para que un lector que pueda disfrutarlo lo perciba.

    2. Ofrece una conclusión que deje clara tu posición respecto al libro. Evita la ambigüedad y sé sincero. Que tu crítica pueda ser siempre interpretada como un comentario al texto, y no a la persona que lo escribió.

    3. Una crítica como tal, si no es una simple reseña de cien palabras, debería incluir unos elementos básicos: resumen de la trama que no destripe claves del argumento, valoración de elementos como el estilo o el tratamiento de los personajes y contextualización del autor. La ciencia-ficción es un subgénero de naturaleza temática, y por tanto es consustancial a ella destacar las características argumentales de interés que aporta una obra. Pero es antes que eso una forma de literatura, y por tanto debe optar a los mismos objetivos de calidad que cualquier otra obra literaria. Si no es buena literatura, será un compendio de ideas de interés, pero no es buena literatura de ciencia ficción; si no es buena ciencia ficción, será una obra de lectura más o menos valiosa, pero no es buena literatura de ciencia ficción.

    4. El crítico no está por encima del autor. Una cosa es que se señalen los defectos de un libro, otra que se convierta la crítica en un listado de consejos paternalistas al escritor. Tu misión y tu derecho es valorar un libro; pero si te crees tan listo como para iluminar con tu sabiduría al autor, tendrán todo el derecho a pedirte que escribas tú mismo algo mejor.

    5. No aceptes reseñar un libro hacia el que sientas prejuicios, salvo que te sientas completamente seguro de poder sobreponerte a ellos; no aceptes reseñar un libro con cuya editorial mantengas una relación económica continuada, salvo que estés completamente seguro de poder mantener una opinión independiente.

    6. En tanto no puedan pagarse los fanzines con billetes fotocopiados, el juicio que deben merecer no es muy distinto con el de las producciones profesionales, que cuestan exactamente lo mismo. Es posible ponderar la opinión refiriendo que la obra es una fanedición, pero en sí mismo no es una razón para la indulgencia. Señala sin ningún escrúpulo los defectos de edición y/o traducción que puedan condicionar la compra por parte de un lector.

    7. Las críticas pueden tener un tono jocoso, a veces es lo más indicado; pero no son vehículos para el lucimiento sistemático y a toda costa de tu ingenio.

    8. Las referencias crípticas y los mensajitos sibilinos dirigidos a los enterados están de más. Si tu comentario es honesto y está argumentado, ¿qué problema hay en dirigirlo a obras concretas o personas con nombres y apellidos?

    9. Cuando sepas que vas a hacer la reseña de un libro concreto, evita leer previamente otras críticas e incluso la contraportada y la información publicitaria del libro. Cuanto más virgen llegue tu entendimiento al texto, más se acercará a la posición de un lector normal.

    10. Piensa que existe una posibilidad no remota de que una crítica favorable tuya caiga en manos de un lector no habitual del género. Ese lector puede darle definitivamente la espalda a la ciencia-ficción o al autor que recomiendas si se siente decepcionado, si piensa que tus elogios eran excesivos o dirigidos sólo al consumo interno.

© Julián Díez
(664 palabras)