Especial Sexto Aniversario
Un nuevo complemento
Especial Sexto Aniversario
por Julián Díez

Una de las cosas que se comprueban repasando la Historia del Periodismo es que ningún medio de comunicación, ninguna forma de difusión cultural, ha desaparecido jamás. Incluso la tradición oral, que podría considerarse como la posibilidad más obvia, pervive hoy en los cuentacuentos.

Por ello, me resulta difícil pensar en la desaparición del papel, que además tiene connotaciones que le convierten en un bien en sí mismo. Y contemplo el emerger de los medios en formato electrónico como una apertura de posibilidades, pero nunca como un sustitutivo. Al igual que el cine hizo evolucionar al teatro hacia un modelo de espectáculo diferente (más elitista, más especializado), creo que los formatos electrónicos servirán para descargar a las publicaciones en papel de sus tareas más urgentes, aquellas a las que inevitablemente llegan tarde: difusión de noticias, críticas de libros…

A cambio, creo que el análisis y la narrativa creo son territorios que seguirán perteneciendo, al menos en su corriente principal, al papel. ¿Por qué? La dificultad de leer textos largos en la pantalla de ordenador es un buen motivo, pero creo que no el fundamental. Aunque parezca un disparate, el motivo básico creo que es una razón que puede sonar fea: porque cuesta dinero editarlos. El editor es un filtrador, un seleccionador que decide arriesgar su dinero por contenidos que cree que merecen la pena. Internet, medio más económico, tiene algo de indiscriminado; puede ponerse cualquier cosa sin que cueste dinero, sin que el webmaster arriesgue nada. Por lo tanto, sus estándares de calidad no tienen por qué ser tan rígidos. Esto, sin contar la confusión que supone internet en sí misma, un lugar donde todas las páginas tienen, originalmente, el mismo valor y protagonismo: desde la del escritor desastroso que se autopublica hasta la de quien elabora pacientemente una página de prestigio con buenos contenidos.

Las web, para los escritores y ensayistas, pueden ser un inmejorable refugio para material muy especializado, o bien para dar sus primeros pasos consiguiendo un feed-back por parte de los lectores, algo siempre bienvenido. Una vez más, el nuevo medio es un complemento que libera de compromisos al antiguo, y supone la existencia de nuevas posibilidades de difusión para los creadores.

Lo mejor es que vamos comprobando como la publicación en formato electrónico no supone una complicación alguna para la publicación en papel posterior; de hecho, en casos como el CD de la AEFCF de la novela de Juan Miguel Aguilera y Javier Redal MUNDOS EN LA ETERNIDAD, supuso incluso un acicate para la venta posterior en formato libro. Al fin y al cabo, aún vivimos en una sociedad en la que el fetichismo por el papel se mantiene vigente… lo que espero que no cambie, al menos en muchos años.

Por otra parte, la red se convierte en el vehículo de contacto para lectores y escritores, que pueden así dedicarse a proyectos progresivamente más especializados, de mercados reducidos, sin costes que harían imposible su existencia. Me parece evidente que el actual boom de la Saga de los Aznar, por ejemplo, está inseparablemente asociado al desarrollo de la red.

Así que saludemos con alegría las nuevas opciones con las que contamos. Yo, al menos, lo hago repasando semanalmente mis webs del género de referencia, que cada vez son más por fortuna.

© Julián Díez
(546 palabras)
Julián Díez es periodista y crítico especializado en ciencia-ficción