El santo de Internet
Dixon Acosta

Escuché por casualidad en una emisora de radio, que se está buscando con algo de apuro olvidando la paciencia de Job, el santo que pueda ser el patrono de esta nueva realidad sociológica del mundo globalizado llamada internet.

Conociendo nuestra tradición católica, generalmente se busca un santo cuando existe una gran necesidad de ayuda en momentos difíciles. Por ejemplo, las personas solteronas (hombres o mujeres) acuden a San Antonio, y lo someten a tortura incluso (lo ponen de cabeza), para que pueda conseguirles pareja. Cuando se produce una tragedia personal o colectiva, o existe una penuria o carencia se acude al santoral, para buscar el divino personaje que pueda interponer sus buenos oficios ante Dios y lograr su objetivo. Se propicia una relación, tamizada por la mercadotecnia, pues en el diálogo que se establece con el santo escogido, si concede el favor solicitado, se le paga una misa o por lo menos se le enciende un cirio, o se realiza una penitencia, aparte de la representación iconográfica que se compra en el mercado, generando una suerte de fetichismo comercial, alejada del espírtu cristiano.

Pero bueno, sin entrar en juicios valorativos y regresando a nuestro tema de interés, no deja de ser interesante que la Iglesia Católica se vea atraída por este fenómeno, y trate de interpretarlo a su manera, brindando a los creyentes una forma de protegerse frente a la gran incertidumbre que genera este universo virtual. Es cierto que hay páginas, por cuyo contenido, uno debería santiguarse, pues esta dimensión da espacio para todos, lo cual motiva permanentemente el debate sobre las libertades, derechos, prohibiciones, censuras etc. Así como hay sitios en los cuales se corre el riesgo de caer en la tentación de la lujuria, que además suele salir costosa para la billetera. Para estos casos, se está pensando en la figura de San Isidro de Sevilla, como mentor de los usuarios católicos de internet, según Monseñor Iván Darío Giraldo, de la Conferencia Episcopal de Colombia. San Isidro es conocido por ser quien escribió la primera enciclopedia, llamada ETIMOLOGÍAS. Monseñor Giraldo ha sido promotor de la RIIAL (Red Informativa de la Iglesia en América Latina) y otras iniciativas destinadas a vincular a la tecnología informática con el clero.

En todo caso siempre será mejor, invocar un santo nombre, que soltar una gruesa vulgaridad, cuando el sistema está lento, el computador se bloquea, aparece un virus, o se establece una relación cibernética y se descubre la mentira al otro lado de la red. Es posible, que ahora los mensajes se cierren con la despedida tradicional y un buen deseo, por ejemplo: ¡Que este correo llegue y aparezca en la página de Bienvenida, por favor, San Isidro de Sevilla!

© Dixon Acosta
Bogotá, (449 palabras)