Entomología
por Manuel Nicolás Cuadrado

Ciencia que forma parte de la zoología y que estudia los insectos. Estos animales se caracterizan por tener un cuerpo dividido en tres partes: cabeza (con dos antenas), tórax (del que salen las patas y las alas) y el abdomen (que contiene el aparato reproductor). También poseen la característica de tener las patas articuladas (todos los insectos son de la familia de los artrópodos) y desarrollar un exoesqueleto en su madurez. Es el grupo de animales más grande del planeta y sobrepasa el millón y medio de especies clasificadas.

Debido tal vez a su extraña morfología, tan distinta a la nuestra, o tal vez debido al comportamiento de las especies dañinas, que han sido combatidas por el hombre con desigual eficacia, el caso es que los insectos no gozan de una popularidad preferente en el espectro animal, produciéndonos un miedo instintivo, parecido al que desarrollamos hacia los reptiles.

En la ciencia ficción, a falta de un conocimiento específico sobre alienígenas de otras galaxias, el insecto ha sido asimilado como el típico extraterrestre especialmente malvado, agresivo y además repulsivo.

Si leemos en la prensa actual como un enjambre de langostas de 3 km de perímetro se abalanza sobre una plantación de 7 hectáreas de mijo en la India, devorándola entera en apenas una hora sin que sus aterrorizados campesinos puedan hacer nada, salvo mirar como todo su trabajo se echa a perder, se puede entender el odio primario que desde tiempos bíblicos se tiene a esta especie de saltamontes de instintos voraces.

Pero nada comparado con los tremendos insectores que imaginó el mormón Orson Scott Card en su novela EL JUEGO DE ENDER. Estos alienígenas de inteligencia comunitaria, endoesqueleto evolucinado e interdependientes de su reina están en plena guerra con los humanos, que están comandados por un grupo de impúberes entrenados desde su infancia para exterminar. ¿Quién ganará la guerra?

Siendo una persona que no se queda dormida al ver un documental emitido por televisión, no se deja de sorprender ante la escalofriante imagen de una hembra de mantis religiosa devorando por la cabeza al macho con quien momentos antes acaba de aparearse.

En la desaprovechada película ESPECIES se nos cuenta la historia de una alienígena peculiar que, camuflada bajo la presencia de una rubia explosiva, tiene que aparearse con algún incauto viandante, genéticamente aceptable, para completar su ciclo evolutivo. El aspecto original de la extraterrestre, diseñado por R. Geiger, intenta recordarnos a este magnífico insecto, experto en técnicas miméticas y cazador implacable, pero se queda, por desgracia, en la prima segunda de moral distraída del inimitable Alien.

Sin dejar los documentales nos podemos encontrar a un ejército de hormigas rojas atacando un termitero cercano. Tras una cruenta batalla en la que se disparan chorros de ácido fórmico y se utilizan mandíbulas como sierras mecánicas, nos encontramos a las hormigas supervivientes buscando incansables el refugio de la reina termita. Su objetivo es acabar con ella para que su especie competidora se extinga. Lo curioso de esta guerra es que las dos especies son completamente ciegas. Se guían por sus antenas y por rastros químicos.

Chinches es el adjetivo que utilizan los humanos para catalogar a sus enemigos intelestelares en la novela BRIGADAS DEL ESPACIO del políticamente incorrecto R. A. Heinlein. Alienígenas sociales con un cerebro que piensa por los soldados y que son capaces de hacer estrellar un meteorito contra la tierra. La adpatación cinematográfica de P. Verhooven deja bastante que desear en cuanto al tratamiento del ejército terrícola, sin embargo, los enemigos a combatir están muy bien conseguidos: su infantería lo forman una especie de arañas-escorpiones y su artillería unos escarabajos gigantes acorazados. Incluso en algunos momentos insufribles de la película hasta se hace desear que triunfen los bichos sobre una sociedad humana atontada y totalmente militarizada.

Y para concluir, aparte del simbolismo que los insectos aportan al género de la ciencia-ficción y que está retratado tanto en la literatura como en el cine, quisiera añadir que, bajo mi opinión, el hombre no debería despreciar tanto a estos animales por su tamaño, aspecto o comportamiento. Y pongo un ejemplo: de entre los llamados insectos vectores de enfermedades, nos encontramos con el mosquito anófeles. La hembra transmite la terrible enfermedad de la malaria. Recientemente un científico latinoamericano consiguió una vacuna efectiva contra la enfermedad. En un alarde de altruismo, el investigador se negó a que nadie se enriqueciera con su descubrimiento. En otro consecuente alarde de capitalismo, las multinacionales farmacéuticas se negaron a producir algo que no les rindiera beneficios. Mientras tanto, millones (con M) de personas siguen muriendo en todos los continentes a consecuencia de esta pandemia. Mi pregunta es: ¿también de esto tienen la culpa los insectos?

© Manuel Nicolás Cuadrado
(780 palabras)