Condiciones adecuadas
por José Carlos Canalda

La comunidad científica suele aceptar el axioma de que, si en un lugar se dan condiciones adecuadas para la vida, ésta se dará. El problema es que no sabemos cuáles pueden ser las condiciones adecuadas, salvo en el único caso que conocemos. Y las posibilidades al respecto son enormes. Podría darse una vida basada en cristales inorgánicos, pongo por ejemplo, o en nubes gaseosas... Incluso podemos especular dentro del metabolismo básico carbono-oxígeno-agua; ¿por qué razón el ADN está compuesto sólo por cuatro moléculas básicas (las letras del código genético) y no por otras diferentes? ¿por qué hay sólo veintitantos aminoácidos? ¿por qué los aminoácidos presentan todos isomería óptica levógira (como si fueran siempre guantes sólo de la mano izquierda) y los hidratos de carbono, por el contrario, son dextrógiros (mano derecha)?

Bastaría, por ejemplo, con algo tan simple con una proteína compuesta por aminoácidos diferentes a los nuestros, o con la isomería óptica invertida, para que no la pudiéramos digerir. A lo mejor incluso resultaría tóxica como ocurre con los priones, que no son sino proteínas plegadas de forma anómala.

Por otra parte está el problema del entendimiento, si en la Tierra existen actualmente civilizaciones que presentan pautas de comportamiento muy diferentes, ¿cómo podríamos entender siquiera los procesos mentales de un alienígena? ¿Tendrían algún significado para él nuestros conceptos de bueno y malo? ¿O viceversa? Los colonos norteamericanos veían en los indios a unos salvajes que los atacaban sin previo aviso. Para los indios los colonos eran unos invasores que les arrebataban sus territorios de caza. Para los colonos los indios estaban sin civilizar. Para los indios, los colonos mostraban costumbres que les resultaban incomprensibles...

Para mí lo más difícil sería probablemente entablar una comunicación entre ambas especies. Nuestros esquemas mentales serían tan distintos que no nos entenderíamos en absoluto. Pretender que se comportaran como humanos es, como poco, absurdo.

Ahora hablemos de las distancias; de acuerdo con nuestros conocimientos actuales es imposible rebasar la velocidad de la luz, lo que dificulta hasta extremos casi imposibles el viaje interestelar. Pero nada nos garantiza que no pueda existir un fenómeno físico, desconocido hasta ahora, que lo permita. La historia de la ciencia está llena de imposibles que dejaron de serlo. No digo que sea posible, sino que pueda ser posible.

Para empezar, de acuerdo con sus parámetros pudiera ser que no nos consideraran inteligentes. Tenemos casos claros que muestran que podría ocurrir así. Los cetáceos, por ejemplo, tienen inteligencia (entendida como raciocinio) y desarrollan una compleja vida social, y lo mismo ocurre con los primates antropomorfos, algunos de los cuales como los chimpancés utilizan herramientas que enseñan a usar a sus hijos. Todavía más llamativo es el caso de los insectos sociales. Una hormiga, evidentemente, carece de inteligencia, pero ¿es inteligente un hormiguero? Puede que no, pero se comporta como si lo fuera.

Aquí podemos especular largo y tendido. Realmente no sabemos nada, sólo tenemos un único ejemplo y éste no tiene por qué ser representativo. Y la astronomía, en estos últimos años, nos está dando muchas sorpresas, hasta hace poco se pensaba que todos los satélites del Sistema Solar eran similares a la Luna. Gracias a las sondas sabemos ahora que no hay dos iguales. Se ha descubierto un nuevo cinturón de asteroides más allá de la órbita de Neptuno... Los sistemas planetarios extrasolares están demostrando que el modelo teórico desarrollado por los astrónomos en base al nuestro no es válido en ningún otro caso...

¿Por qué no puede ocurrir lo mismo con la vida extraterrestre?

© José Carlos Canalda
(588 palabras)