Especial Quinto Aniversario
La senda de Aladino
Especial Quinto Aniversario
por Santiago L. Moreno

¿Nunca se han sentido como Robinson Crusoe, solos, alejados de la compañía de sus semejantes? Yo sí. Hubo una época (en realidad casi una vida) en la que mi resignación desembocó en una falsa creencia: yo, Santi, era la única persona que amaba la ciencia ficción en España. No existía nadie más.

Descubrir cosas que te conmueven, que revuelven tu interior, y no tener con quien compartirlas es algo muy duro. Sí, podía charlar sobre el declive del Imperio Galáctico, o sobre la espectral y magnífica figura del Alcaudón con mi querido Viernes. Pero como aquel, el interés de mi hermanillo por la civilización, por el género, era más forzado que romántico. Por tanto, así me encontraba yo, perdido en el yermo para la posteridad, como aquel pobre habitante de Carcosa. Hasta que un día...

Un día, Viernes trajo una lámpara mágica a casa. Aquel extraño objeto tenía 32 megas de RAM, 1,6 Gigas de disco duro y un monitor de 14 pulgadas. Y un genio oculto. Para pedirle deseos, había que saber frotar la lámpara, así que me puse manos a la obra, y tardé menos de un mes en conocer sus benditos secretos. El genio condujo a este maravillado ignorante a lugares increíbles, páginas y páginas de información, en una cantidad tal que ni en mis sueños más delirantes habría podido imaginar. Autores, cuentos, noticias... ¡no me lo podía creer! Pero lo mejor era que el sitio estaba habitado: ciudades, urbes rebosantes de gente como yo, de congéneres. Listas de correo, grupos de noticias, chats...; una auténtica locura.

Reí, reí como un tonto, de pura alegría, y me sumergí sin miedo en aquel marasmo de ciencia ficción, y así, conocí a gente maravillosa (y también a algún gilipollas, con esa facilidad tan suya para proliferar por todas partes), y llevado en volandas por el genio, compartí los amaneceres de Rama, los extraños aparatos heechee y la colonización marciana. Pero también descubrí que el género en este país padecía una enfermedad cíclica, un extraño mal que venía a devorarlo cada cierto tiempo.

Y en eso estamos. El Sitio, uno de los primeros paisajes en mi memoria, cumple 5 años de vida, y su creador me pide unas palabras para celebrar tan significativo evento. ¿Qué ha supuesto Internet para la ciencia ficción? En mi opinión, como bálsamo, mucho. Tanto que creo en la total erradicación de la insistente enfermedad cíclica. Internet, el genio de la lámpara, ya no nos dejará nunca, y mientras siga haciendo posible la comunicación y el trabajo en común entre aficionados, la llama seguirá viva.

Es inextinguible.

© Santiago L. Moreno
(432 palabras)
Santiago L. Moreno es colaborador habitual del Sitio, Gigamesh y Bibliópolis